Ciencia

Por qué nos ponemos colorados cuando tenemos vergüenza

Qué genera que nuestro rostro cambie de color en determinadas situaciones

martes 6 de octubre de 2020 - 7:40 am

De pronto te ves en medio de una situación incómoda, sentís el calor bajo la piel de la cara y tu tez se puso roja, imposible de disimularlo.

Es algo que sufren, de forma bastante habitual, muchas personas. El rubor facial es una respuesta fisiológica y cotidiana que sucede de forma súbita e incontrolable. La piel cuenta con numerosas terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos, que se dilatan cuando, al avergonzarnos o enfadarnos, se acelera nuestro ritmo cardíaco.

Normalmente se asocia a situaciones en las que experimentamos pudor, ira, ansiedad o excitación, y a personalidades tímidas, inseguras, introvertidas o con cierto pavor a hacer el ridículo.

Sin embargo, es algo que nos sucede a todos, en mayor o menor grado, y no siempre está provocado por una situación de vergüenza. A veces se trata de una cuestión más fisiológica. El problema surge cuando ocurre con frecuencia y la persona se obsesiona.

Para combatirlo se recomienda como primer paso aceptar que se trata de algo natural. Debemos desdramatizarlo, no es algo tan terrible, y tomarlo como algo intrínseco a nuestra personalidad. Otra manera de gestionarlo sería mediante la respiración y ejercicios de relajación que ayuden a controlar un poco más las reacciones.

No obstante, a veces es una consecuencia que esconde inseguridades o una baja autoestima. En ese caso, es necesario buscar la ayuda de un experto para llegar al origen de la cuestión.

Como última opción los médicos pueden recomendar una intervención quirúrgica llamada simpatectomía endoscópica torácica, la misma que se lleva a cabo para acabar con la hiperhidrosis (exceso de sudoración), que consiste en cortar los nervios simpáticos que se encargan de controlar la sudoración.

Fuente: La Vanguardia

COMENTARIOS