Alimentación

Cómo disfrutar de un helado sin culpa

Consejos para aprovechar mejor su consumo

miércoles 30 de septiembre de 2020 - 7:10 am

Los helados tienen mala fama porque engordan, contienen demasiado azúcar, etc. pero ¿qué repercusiones reales tienen para tu salud?

Es cierto que algunos son ricos en grasas y azúcares, es decir, en calorías, pero si controlamos su consumo y los reducimos a escasas ocasiones, pueden convertirse en un aliado para controlar el ansia de comer. Además de saciantes, son hidratantes y nutritivos, y ayudan a calmar la ansiedad y el estrés. Según estudios, activa zonas del cerebro asociadas a la sensación de bienestar, estimulando la producción de endorfinas.

Un truco para evitar sumar calorías es tomarlo a media tarde en lugar de como postre en la comida y que la ración sea de 50g (nunca más de 100). Además, tratá de compensar con una cena ligera: verdura, pescado blanco y fruta. Si lo tomás de postre, hacelo al mediodía mejor que por la noche y luego salí a caminar un poco.

Según el tipo de helado y la calidad y cantidad de los ingredientes, su valor nutritivo y energético varía. Por ejemplo, los que contienen lácteos son una buena fuente de calcio, proteínas completas y algunas vitaminas (sobre todo las del tipo B).

Lo ideal es que los prepares en casa, o al menos, intentá que sean lo más artesanales posible. Tené en cuenta que la banana o la palta aportan cremosidad. Así te ahorrás parte de la leche y sumás fibra, grasas saludables. De todo el abanico que tenemos disponibles podemos diferenciar varias clases:

De agua: Son los famosos palitos. Más ligeros ya que tienen un 88% de agua. Van de 39 kcal por unidad a 95-100 kcal, según la cantidad de azúcar. También entrarían en esta categoría los sorbetes, con un máximo de 80% agua y 30% aire (si los consideramos ‘de fruta’ deben tener un 15% de ella). Y por últimos los granizados.

De grasas no lácteas: Son elaborados con grasas vegetales que son más ligeras. Una bocha mediana puede aportar unas 78 kcal. Una de sus ventajas es que no contienen colesterol ni lactosa, aunque no debemos abusar de estos tipos si las grasas vegetales usadas son de coco o de palma.

Cremosos: Son los helados clásicos. En vasito o cucurucho, son los más energéticos ( de 100 a 350 kcal por cada 100g.) Su ingrediente principal es la crema de leche.

Fuente: 65 y más

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