Psicología

Coronavirus: cómo hacer que el sueño no se vea afectado por la situación

Qué hábitos podemos tener para lograr un descanso óptimo y sin preocupaciones

martes 29 de septiembre de 2020 - 7:17 am

A la mayoría durante esta cuarentena se le alteró la rutina y la preocupación sobrevuela la habitación del descanso. Dormir a la noche es uno de los principales desafíos de este tiempo de encierro y pandemia. Por eso, los especialistas recomiendan bajar la ansiedad, comer liviano, reducir el consumo de estimulantes y dejar a un lado las pantallas antes de ir a la cama.

Estamos pasando por momentos de mucha ansiedad y estrés permanente, con preocupación adicional de no saber cuándo va a acabar esto ni cómo va a ser nuestra vida cuando termine. Además, con el aislamiento perdemos señales externas que ayudan al cerebro a regular los ritmos circadianos.

La luz y los hábitos sociales ayudan a al cerebro a saber en qué momento del día estamos, incluida la hora de ir a dormir. Pero ahora fallan estas señales externas, lo que puede terminar afectando a la calidad del sueño.

Podemos despertarnos angustiados y es posible que en nuestros sueños y pesadillas se mezcle la sombra del coronavirus. Los sueños tienen un papel importante en la regulación de las emociones. Actúan como un mecanismo adaptativo que facilita gestionarlas y ayudan a enfrentar situaciones nuevas. Cualquier conflicto con un alto contenido emocional es susceptible de acabar en los sueños.

Aunque las pesadillas nos resultan desagradables, el cerebro se está entrenando, al simular situaciones que nos resultan emocionalmente difíciles para ensayar y anticipar reacciones. Si al día siguiente nos encontramos con una situación similar, la vamos a sobrellevar mejor.

Es importante cuidar la “higiene del sueño”. Se recomienda mantener horarios regulares, evitar las cenas pesadas y, por la tarde, no consumir estimulantes como cafeína, tabaco y chocolate. También hacer algo de ejercicio, pero no a última hora del día, para que el cuerpo no se acelere antes de dormir.

Otro hábito a mejorar es el de alejarnos de las pantallas antes de acostarnos. El cerebro interpreta la luz azul de los dispositivos como si fuera de día y se activa. Se desaconseja además consumir noticias sobre el coronavirus a última hora, ya que si seguimos dándole vueltas al asunto en la cama, es más probable que el tema se cuele en las pesadillas.

Con el home office es posible que podamos levantarnos un poco más tarde, por lo que cuando regresemos a la normalidad, habrá que ir introduciendo cambios graduales algunos días antes, para volver a madrugar sin perder horas de sueño.

Fuente: Conbienestar

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