Salud

Formas de aumentar los niveles de oxígeno en el cuerpo naturalmente

Qué hábitos ayudan a que tu organismo se oxigene y funcione mejor

miércoles 23 de septiembre de 2020 - 7:50 am

En un ambiente saludable, nuestras células se rejuvenecen todas las noches mientras dormimos y tenemos niveles normales de oxígeno. Sin embargo, en un ambiente tóxico, pierden oxígeno porque no tienen la energía necesaria para reparar el cuerpo. El bajo nivel de oxígeno puede debilitar el sistema inmune, haciéndote más vulnerable a enfermedades y padecimientos.

Tener más oxígeno en el cuerpo te dará más energía y vitalidad, ya que tendrás más resistencia. Los niveles bajos generalmente resultan de una falta de condición física o una dieta deficiente y pueden indicar problemas con la respiración o la circulación.

Cuando el oxígeno en la sangre cae por debajo de cierto nivel, podés experimentar síntomas como dolores de cabeza, mareos, dificultad para respirar, confusión o inquietud. Las causas son muchas, algunas de ellas son: anemia, asma, cardiopatía congénita, enfermedades respiratorias, apnea de sueño, etc.

Por supuesto, algunas de estas afecciones requerirán atención adicional, y tu médico podría recomendarte oxígeno suplementario. Sin embargo, en el caso de la privación leve de oxígeno, por lo general, podés tratarla de manera natural haciendo algunas mejoras en el estilo de vida.

1. Hacé ejercicio frecuentemente

El ejercicio aeróbico puede ayudar a absorber más oxígeno en el cuerpo a medida que respirás profundamente y también expulsarás más dióxido de carbono. Tu corazón se volverá más saludable al bombear más oxígeno a los músculos que lo necesitan y al aumentar la circulación en todo el cuerpo.

A medida que empezás con una rutina de ejercicio, puede que te sientas sin aliento ya que no tenés una reserva respiratoria significativa. Sin embargo, cuanto más hagas, mejor capacidad pulmonar tendrás y mayores serán tus niveles de oxígeno.

Empezá con tres sesiones de 30 minutos de ejercicio aeróbico moderado a intenso por semana. Incorporá entrenamiento con pesas también para realizar un entrenamiento completo del cuerpo.

2. Consumí más alimentos ricos en oxígeno

Si comés principalmente alimentos procesados ​​o cocidos, no obtendrás los beneficios de los antioxidantes presentes en frutas y verduras crudas. Los alimentos crudos contienen más energía vital, lo cual aumentará los niveles de oxígeno.

La hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos, ayuda a transportarlo por todo el cuerpo. Si deseás aumentar tus niveles de oxígeno, asegurate de comer alimentos ricos en hemoglobina para que tengas una mayor cantidad de glóbulos rojos.

Algunos nutrientes específicos aumentan la producción de células sanguíneas en el cuerpo: cobre, hierro, vitamina A, B2, B3, B5, B6, ácido fólico (vitamina B9) y cobalamina (vitamina B12). Además, se ha encontrado que la vitamina C, D y K, así como el calcio, el cromo, el magnesio, el fósforo y el potasio, ayudan a regular los niveles de oxígeno.

Los alimentos ricos en vitaminas que aumentan la hemoglobina incluyen: lácteos, huevos, papas dulces, espinacas, zanahorias, calabaza, carne de vaca, mariscos, pollo, pavo, granos, nueces, semillas de girasol, bananas, hígado de res, legumbres, palta, col de Bruselas, mariscos y garbanzos.

3. Colocá plantas alrededor de tu casa

Si bien los estudios no han sido concluyentes acerca de la capacidad de las plantas para purificar el aire en los hogares, investigaciones muestran que las de interior pueden relajar el sistema nervioso simpático.

Gracias a esto, tu respiración comenzará a ralentizarse, permitiendo que entre más oxígeno en tus pulmones. Sin mencionar que añaden felicidad al ambiente de cualquier hogar, y un mejor estado de ánimo puede marcar una gran diferencia en tu salud general.

4. Ejercicios de respiración

Sirven para aumentar los niveles de oxígeno, reducir el cortisol y disminuir la inquietud mental. El pranayama, o respiración yóguica, ayuda a aumentar los niveles de oxígeno porque tus respiraciones se vuelven mucho más profundas y lentas.

Esta práctica ayuda a purificar el cuerpo al expulsar más carbono, lo que hace que la sangre sea menos tóxica. Para hacer este ejercicio, debés respirar profundamente desde tu diafragma y exhalar lentamente.

Inhalá por la nariz al menos hasta seis segundos, sostené el aire durante unos segundos y soltalo durante otros seis segundos. Si te sentís incómodo, podés disminuir la cantidad de tiempo que inhalás, mantenés y exhalás el aire. Mantené tu mente enfocada en tu respiración, ya que la atención plena ayuda a reducir el cortisol y, por lo tanto, a aumentar el oxígeno.

5. Evitá fumar

Fumar disminuye la capacidad pulmonar y pueden provocar enfermedades pulmonares, hipertensión y enfermedades cardíacas, lo que significa que tus órganos tendrán que trabajar mucho más para transportar oxígeno. Además, destruye pequeños sacos de aire en los pulmones que permiten el intercambio de oxígeno, también puede provocar cáncer ya que destruye el ADN y aumenta los radicales libres en el cuerpo.

6. Tomá suplementos que aumenten el oxígeno

Si bien la mayoría tiene la cantidad justa de oxígeno en su cuerpo para funcionar, quienes padecen anemia y otras enfermedades necesitan más oxígeno. Comer muchas frutas, verduras, carnes y otros alimentos integrales podría ayudar, pero si no recibís los suficientes alimentos frescos, pueden ser necesarios los suplementos.

El hierro puede ser de gran ayuda porque promueve la producción de hemoglobina que transporta oxígeno a los pulmones y otros órganos. Si no recibís lo suficiente, corrés el riesgo de desarrollar anemia, que puede provocar fatiga y debilidad. También podés considerar tomar citrulina, que ayuda a aumentar el óxido nítrico. Esto mejora la dilatación de los vasos sanguíneos, aumentando la circulación y la disponibilidad de oxígeno en las células.

 

Finalmente, los suplementos de remolacha pueden aumentar los niveles de oxígeno ya que contienen altas cantidades de nitrato, que se convierten en óxido nítrico. Al igual que la citrulina, ayuda a disminuir la cantidad de oxígeno que el cuerpo necesita.

7. Meditá

Dado que la implica ralentizar tu respiración y volverte más consciente de tu respiración, naturalmente recibirás mejores niveles de oxígeno a medida que la practiques más. Puede ayudar a aumentar la saturación de oxígeno arterial y cerebral, así como a disminuir la presión arterial y la respiración basal.

Fuente: La vida lúcida

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