Salud

Trece causas del aumento de peso repentino

Si subiste unos kilos de más por más que cuides tu alimentación, estos pueden ser los motivos

martes 22 de septiembre de 2020 - 7:47 am

Si te cuidás y aun así ganás peso, es momento de repasar algunas causas posibles. Si bien es normal subir unos kilos conforme envejecés al hacer menos actividades y la pérdida natural de masa muscular, que pueden contribuir a que tu metabolismo se vuelva más lento.

Aunque si estás teniendo un aumento de peso repentino que no tiene sentido (y no hiciste un cambio repentino en tu estilo de vida), entonces es una señal de que algo raro está pasando. Lo mejor es que vayas con tu doctor para tener una explicación real.

A continuación, una lista de los posibles problemas que pueden estar alterando tu peso:

1. Hipotiroidismo

Cuando una mujer joven va con el doctor por aumento de peso inexplicable, lo primero que hay que ver es que no sea un problema en la tiroides. Esa glándula es responsable de liberar una hormona que regula el metabolismo, y si tenés una tiroides poco activa (hipotiroidismo), el metabolismo se vuelve lento y podría aumentar tu peso.

Las mujeres con esta condición pueden sufrir también cansancio o fatiga, piel seca, pérdida de cabello, voz ronca o estreñimiento.

2. Síndrome de ovario poliquístico

Es un desorden endocrino que dispara las hormonas reproductivas, estrógeno y testosterona, desatando una serie de síntomas no agradables, como periodos raros, crecimiento facial de vello y migrañas.

También puede afectar la forma en la que el cuerpo usa la insulina (la hormona que ayuda a convertir la azúcar en energía), lo que significa un aumento de peso. Si tus ciclos menstruales son irregulares, un ginecólogo puede mandar un estudio para diagnosticar este síndrome.

3. Depresión o ansiedad

Cuando tus niveles de cortisol se mantienen elevados por un periodo largo, tu cuerpo continúa guardando grasa y eso puede aumentar tu peso.

Si estás constantemente triste o ansioso, tenés problemas para dormir, te sentís fatigado o perdiste interés en las cosas que te gustaban, es momento de prestarle atención.

4. Insomnio

No dormir afecta las hormonas del hambre y metabolismo, aumenta la grelina, hormona que manda la señal cuando es momento de comer, mientras baja tus niveles de leptina, la hormona que te da el sentimiento de saciedad.

5. Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO)

Tu sistema digestivo requiere de bacterias buenas para funcionar bien, aunque también existen bacterias dañinas en tu intestino. Cuando ese balance se ve afectado, puede haber un sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO en inglés), lo que incrementa el gas en tu tracto gastrointestinal, produce dolor abdominal, diarrea y aumento de peso. El tratamiento generalmente implica antibióticos.

6. Perimenopausia

El periodo de transición hacia la menopausia – la cual puede empezar a mitades de los treinta, generalmente en los cuarenta – altera las hormonas, eleva y baja los niveles de estrógeno desequilibradamente y eso puede hacerte aumentar peso. Otros síntomas son los periodos irregulares, sofocos, cambios de humor y cambio en tu libido.

Juntando la perimenopausia con los cambios inevitables del cuerpo cuando envejecés (como pérdida de tiempo e incremento de grasa corporal), puede que sientas que la escala aumenta rápidamente.

7. Medicación

Hay una lista de medicinas, prescribidas y no, que pueden desencadenar el aumento de peso o la retención de líquido que se ve reflejada en la balanza.

Los antidepresivos – específicamente los los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina – pueden afectar el centro del apetito en el cerebro. Mientras que los bloqueadores beta (medicinas que reducen la presión arterial) pueden hacer más lento el metabolismo y ciertos esteroides pueden aumentar peso.

Incluso antihistamínicos pueden desbalancear a la encima de tu cerebro que ayuda a regular la cantidad de lo que comés. No dejes de tomar ninguno de tus medicamentos, hablá con tu doctor para ver si pueden encontrar un sustituto más amigable.

8. Síndrome de Cushing

Esta enfermedad es muy poco común y provoca una producción excesiva de cortisol e incremento de peso en el área abdominal y el cuello (los brazos y piernas generalmente no cambian). Generalmente se presenta con energía baja y complicaciones como diabetes, presión y colesterol alto. Aunque los síntomas son muchos, desde marcas rojas en el cuello hasta en tu panza.

9. Deshidratación

Hay una razón detrás de la hinchazón y tiene tanto que ver con la cantidad de agua que olvidaste tomar, así como la cantidad de comida que comés. Muchos confunden tener sed con hambre. Confusión, cansancio y aturdimiento son síntomas de deshidratación.

Las señales confusas no son las únicas responsables de tu aumento de peso. Una hidratación correcta incrementa la función mitocondrial, lo que significa que incrementa tu metabolismo. Sin el agua suficiente, las células no pueden trabajar eficientemente y rápido (convertir tu alimento en energía).

10. Cáncer de ovario

En casos raros, un aumento de panza puede ser resultado de un tumor en el ovario y del líquido asociado con él. Es importante que las mujeres de cualquier edad estén al pendiente de síntomas, como sentirse llena muy rápido, dolor en el abdomen bajo, presión extra o hinchazón. Si estos síntomas persisten andá al doctor, especialmente si tenés antecedentes familiares.

11. Dejaste de fumar

Fumar a veces actúa como un supresor del apetito, así que cuando dejás de hacerlo los antojos pegan fuerte. Puede llevar a un aumento de dopamina, el neurotransmisor responsable del placer instantáneo. Es el tipo de placer que tenés al comer algo dulce.

Deja de fumar hace que los niveles de dopamina bajen, pero tus antojos por ello continúan y esto lleva a que quieras comer algo que lo satisfaga.

Cuando alguien deja de fumar, el cuerpo aún quiere esa dopamina y eso hace que las personas coman más azúcar, ganando peso. Es importante que crees otros hábitos, como ejercicio o meditación. Eso ayudará a que liberes dopamina y tengas una distracción sana.

12. Diabetes

El tipo 1 y 2 de diabetes requieren de insulina para poder controlar los niveles de azúcar. Las personas con tipo 1, el páncreas esencialmente no produce la insulina suficiente, así que aquellos que la tienen constantemente deben insertarla ellos mismos. La insulina permite absorber la glucosa y usarla como energía.

La diabete tipo 2 está asociada con la resistencia de insulina por un dieta pobre, una vida sedentaria y hábitos malos de alimentación. Eso usualmente puede contribuir a una ganancia de peso. Generalmente tienen una base alta de insulina y eso genera más peso, sobretodo alrededor de la panza.

Un aumento de insulina por algún tratamiento hormonal externo también puede aumentar los números en la balanza. La insulina deja la glucosa pase las celular de la sangre para que puedan obtener energía, quedándose con la necesaria y almacenando el resto como grasa.

13. Otros cánceres

La mayoría de los cánceres en las primeras etapas lleva a una pérdida de peso, en lugar de aumento, a menos que sea un cáncer que haga que tu cuerpo suelte cortisona; como un tumor en la glándula suprarrenal.

Conforme el cáncer progresa el aumento de peso. Esto se puede deber a que el tumor se vuelve más grande o se propaga a otros órganos como el hígado, aumentando tu panza. Pero no te alarmes, este es el peor escenario. La mayoría de los cánceres van a generar otros síntomas que haga que veas a tu doctor en las primeras etapas.

Fuente: Msn

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