Belleza

Tips para usar la sombra de ojos correctamente

Algunos de los estilos de maquillaje más utilizados

sábado 19 de septiembre de 2020 - 7:39 am

Para usar las sombras de ojos hay que conocer una serie de técnicas que nos permitan saber cómo sacarles el máximo provecho y lucir una mirada espectacular.

Antes de empezar es necesario saber con qué lo vamos a hacer, es decir, por qué tipo de brocha o pincel debemos apostar. En general, los destinados para las sombras de ojos tienen forma redondeada y se conocen comúnmente como pinceles de lengua de gato. Además, existen varios tamaños en función de la zona en la que se vaya a usar.

Por otro lado, conocer la forma de nuestros ojos resulta fundamental. Las sombras de ojos sirven, entre otras cosas, para enfatizar la mirada y favorecer la forma del ojo. Aplicarlas de una forma u otra nos servirán para, por ejemplo, levantar la mirada, hacerla más profunda o atractiva.

Aquí también juega un papel fundamental la combinación entre el color de las sombras con el de los ojos. Por ejemplo, para los ojos azules son desaconsejables las sombras de color azul; mientras que a los ojos marrones tienden, a grandes rasgos, a sentarle bien cualquiera.

Existe una regla general en lo que a aplicación se refiere: siempre deben usarse cuatro colores diferentes de sombras. Uno, de tono neutro, otro, de color principal, un tercero más oscuro para destacar, y un cuarto para iluminar la mirada.

Por lo general, las sombras claras sirven para dar luz y aumentan las proporciones, por eso son las más recurridas a la hora de maquillar los ojos pequeños. Por otro lado, las oscuras causan el efecto contrario, dan más profundidad, reducen las formas y las proporciones y dan relieve a los párpados.

Además, también podemos apostar por las sombras para delinear la parte baja de los ojos. Una forma de hacerlo es aplicando la sombra del color más oscuro en una fina línea, con la ayuda de un pincel, comenzando siempre desde el lagrimal hacia fuera.

Siempre es mejor aplicar poca cantidad para evitar que resulten demasiado llamativas. Hay que comenzar a aplicarlas con un pincel o con la yema de los dedos siguiendo la forma del hueso de la ceja por la parte de abajo, sobre el párpado.

Maquillaje para un look diario

Comenzá con el tono neutro sobre todo el ojo, difuminando las sombras hacia la parte exterior del ojo y cubriendo toda la zona del párpado, desde las pestañas hasta las cejas. Una vez esté bien difuminado, de una manera más o menos discreta, aplicá el color principal sobre el párpado superior.

Este color también se debe aplicar desde el interior hacia afuera, evitando el exceso de pinturas en la zona interior o próxima al lagrimal.

El siguiente tono ayudará a dar profundidad y definir el contorno del maquillaje. Usá la sombra más oscura justo donde finaliza el hueso de la ceja, pasando un pincel y de manera lineal. Finalmente, difuminala en dos direcciones: arriba y al extremo exterior.

Si querés iluminar tu mirada, aplicá la sombra más clara debajo del arco de la ceja y difuminalo.

Para un look casual

Si sos de las que buscan dar un toque original a la par que natural a tu maquillaje diario, éste es tu tipo. Consiste en pintar una fina línea pero procurando que quede concentrada y que se pueda percibir, de la mitad hacia el exterior del ojo. Se realiza con una sombra oscura únicamente en el pliegue del ojo, donde se encuentra el hueso de la ceja y a una altura intermedia de la esta y el párpado. El resto no hace falta maquillarlo, aunque si querés, puedes darle un toque de iluminación (siguiendo el procedimiento anterior) para agrandar aún más tu mirada.

Maquillaje con cinco sombras

Resulta ideal para un evento. Hay que seleccionar una paleta que tenga cuatro tonalidades diferentes de colores de la misma gama cromática o que más o menos se correspondan. Lo más normal es que esta línea de tonos se corresponda con el de las prendas o complementos que vayas a lucir. La quinta tonalidad será un color más nacarado o neutro, e incluso podés optar por una sombra con brillos o purpurina que contraste con el resto.

Primero hay que aplicar los dos tonos más claros para maquillar la mitad interna del párpado móvil y hacer una especie de degradado, para que se pueda percibir el cambio de tonalidades. Al igual que en los casos anteriores, el siguiente paso consiste en usar los dos tonos más oscuros para dar profundidad a la mirada pintando con ellos la parte externa del ojo, también de manera degradada. Por último aplicá el quinto tono en el centro del párpado y un pequeño toque bajo la zona del arco de la ceja.

Maquillaje banana

Fue popular en la década de los 60, fecha en la que se originó. Se caracteriza por dar prioridad y destacar la parte de la cuenca de los ojos, en torno a la cual gira el maquillaje. Con el paso de los años, ha ido evolucionando y actualmente existen varias modalidades y tipos.

La más común consiste en mezclar el eyeliner con las sombras y es precisamente éste el que cumple un papel fundamental: para realizarlo, primero usar un tono claro en la zona del párpado móvil y fijo, como venimos haciendo en los anteriores ejemplos.

En esta ocasión, el uso de la sombra más oscura se limitará a hacer las veces de delineador de la cuenca del ojo, también conocida como banana. Esta línea que hayamos trazado deberá ceñirse al borde natural de nuestros ojos y se continúa hacia la mitad de la zona más próxima a las pestañas.

El siguiente paso consiste en aplicar el eyeliner en el párpado superior e inferior dando una forma redondeada y siguiendo la línea marcada con las sombras. También podés optar por usar una sombra de otra tonalidad si querés lucir una mirada más intensa o bien aplicar máscara de pestañas en gran cantidad.

Maquillaje línea italiana

Es uno de los más elegantes y es ideal para un evento importante. Aquí se aplica una sombra, por lo general, en un tercio de la raíz de las pestañas y se procede a difuminar la misma hacia la parte interior.

De nuevo se vuelve a usar la misma sombra, de manera lineal, sobre la parte superior del párpado y a ras de las pestañas. La línea se difumina también hacia arriba, llegando hasta la parte de las sienes y siguiendo el área que se encuentra entre la línea que viene dada por la aleta de la nariz a la ceja y el pliegue del ojo. Aquí se aplica la sombra de tonalidad más oscura.

En esta área se difumina la línea trazada, desde el párpado móvil hacia el extremo interior del ojo y también hacia el exterior, concretamente hacia el final de la ceja. El último paso consiste en aplicar iluminador.

Fuente: Bekia

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