Salud

Cómo prevenir y tratar la tortícolis

Cómo se manifiesta y todo lo que podemos hacer para aliviarla

miércoles 9 de septiembre de 2020 - 7:51 am

Puede que en algún momento de tu vida te hayas levantado con el cuello rígido y con un dolor insoportable. Si es así, en ese momento seguramente hayas padecido tortícolis muscular. Es una contracción que se origina en la zona del cuello y suele producirse por una mala postura por la noche que genera rigidez y dolor a la hora de realizar cualquier tipo de movimiento.

Existen varios tipos, entre las que se encuentran la muscular congénita, provocada por problemas en el parto, o la que padecemos en momentos determinados de la vida. Algunos síntomas característicos son:

La cabeza tiene un movimiento limitado

Si después de levantarnos de la cama tras haber dormido durante toda la noche notamos un dolor intenso en el cuello a la hora de hacer un leve movimiento, estamos hablando de tortícolis muscular.

Fijate si tenés la cabeza inclinada hacia un lado o si tenés reducida la movilidad de la zona, y si es así, evitá los movimientos bruscos y cubrí tu cuello para evitar que tome frío.

Dolor de cabeza

Más si la persona en cuestión es propensa a tener migrañas o cefaleas. Esto hace que la zona se quede rígida y produzca dolor cervical. Si se siente dolor, evitar movimientos bruscos en toda la zona porque hay que premiar el descanso. Si es insufrible y no tenemos movilidad podemos usar un cuello ortopédico para inmovilizar la zona.

Tener los hombros a diferente altura

Otro de los aspectos a tener en cuenta a la hora para poder saber si se padece tortícolis congénita muscular es tener un hombro más alto que el otro. Esto se debe a que la intensa contracción que se produce en el músculo hace que la cabeza se tuerza hacia un lado.

A continuación, una serie de causas por las que podemos sufrir tortícolis:

– De forma general, aparece por causa desconocida.

– Contracturas musculares por malos movimientos durante la noche.

– Contracturas generadas por la noche a la hora de dormir.

– Lesiones en el hombro, cuello o cabeza.

– Afecciones derivadas durante la gestación o tras el parto.

– Factores genéticos.

De forma habitual se manifiesta a través de dolores en el cuello y espalda, imposibilita el mover la cabeza y nos provoca un endurecimiento de los músculos del cuello.

Para prevenirla o aliviarla además de medicarnos también existen otras alternativas:

– Hacer estiramientos muy suaves y controlados para aliviar las molestias.

– Evitar realizar movimientos bruscos.

– Procurar descanso y reposo.

– Usar cuello ortopédico tiene que ser una práctica puntual.

– La tortícolis mejora a medida que pasan los días, de hecho suele durar tres días.

– Mantené una buena higiene postural al dormir.

– Buscá una almohada adecuada para reducir el impacto y los dolores en la zona.

– Masajeá los músculos del cuello con aceites esenciales.

– Aplicar compresas calientes en la zona durante 15 minutos.

– Toma té de hierbas relajante (manzanilla, azahar o té de manzana).

– No dejes de descansar el cuello acostándote sobre tu espalda mínimo tres veces al día.

– No hagas trabajos pesados.

– Cuidá tu postura durante el trabajo.

– Podéstomar analgésicos si el dolor es insufrible, como aspirinas, ibuprofenos o naproxeno. O relajantes musculares al mismo tiempo que te sometés a masajes específicos para la zona.

– Hablá por teléfono de forma adecuada, ya que muchos tienen la costumbre de ayudarse con el hombro y dejar su cabeza en una mala posición.

Fuente: Bezzia

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