Salud

Presbicia o vista cansada: qué es y cómo corregirla

Qué sucede con nuestra visión al llegar a los 40 años

martes 8 de septiembre de 2020 - 7:03 am

La presbicia o vista cansada llega antes o después con la edad. Suele aparecer a partir de los 40 por la pérdida gradual de flexibilidad del cristalino y el debilitamiento de los músculos que lo controlan.

Es algo universal. No es una enfermedad, sino el deterioro del mecanismo que tiene el ojo para mantener la imagen enfocada a cualquier distancia. Hay pocas medidas para retrasar la aparición de la vista cansada y la única eficaz es estirar el brazo para ver mejor aquello que no acertamos a vislumbrar y tener una distancia adecuada de lectura. Hasta que llega un momento en que se nos acaba el brazo y tenemos que recurrir a los lentes.

Los defectos de la vista más frecuentes son la hipermetropía y la miopía. La primera aparece en la niñez y puede ir disminuyendo. Es en los hipermétropes en los que la presbicia hace su llegada de forma más precoz. Cuando esas llegan a los 38 ó 40 años, tienen que hacer un esfuerzo para la acomodación de la vista en las distancias cortas y para corregir el defecto que ya tienen, por lo que debuta mucho antes la vista cansada. En la mujeres con una leve hipermetropía aparece antes la presbicia.

Por el contrario, la persona con miopía ve bien de cerca al quitarse los lentes. El único riesgo que tiene el miope es que al quitárselos el cerebro elige el ojo dominante para ver de cerca y, por tanto, la mayoría de los miopes acaban leyendo de manera monocular (con un solo ojo). Por eso los oftalmólogos aconsejan que los miopes corrijan también la vista cansada para poder ver con los dos ojos.

La computadora no es culpable, pero lo que hace es poner de manifiesto antes la vista cansada. El problema al usarla no se centra en que el ojo se canse, sino en que lo que agota es mantener la atención. Se aconseja cada 20 ó 30 minutos mirar a lo lejos y descanar la vista.

El primer paso para corregir la vista cansada y poder leer la letra pequeña es usar anteojos. Otra opción puede ser la cirugía de la presbicia, pero hay que informarse muy bien en qué consiste. Eso puede implicar una cirugía que no es necesaria. Hay ojos muy sanos que se someten a cirugías que pueden tener efectos secundarios. Aunque el sentido de la acomodación natural del ojo empiece a deteriorarse, no pasa nada por aguantar cierto tiempo. No obstante, lo más adecuado es acudir al oftalmólogo.

Fuente: Cuidate Plus

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