Sociedad

Murió Solange, la joven enferma de cáncer a la que no le permitieron despedirse de su papá

La mujer de 35 años estaba internada en el sanatorio Allende, en la capital cordobesa, y había pedido ver a su padre Pablo. Sin embargo, las autoridades sanitarias de la provincia no lo dejaron ingresar desde Neuquén por no presentar un resultado negativo de Covid-19.

viernes 21 de agosto de 2020 - 4:29 pm

Este viernes por la madrugada falleció Solange Musse, la joven de 35 años enferma de cáncer que no pudo despedirse de su papá. La paciente estaba internada en el sanatorio Allende, adonde había sido derivada desde la ciudad de Alta Gracia por la gravedad de su estado. Su papá, que vive en Neuquén, había viajado hasta Córdoba el sábado pasado para ver a su hija, pero un control sanitario lo detuvo y le impidió el paso luego de que su hisopado diera resultado “dudoso”.

La historia llegó a los medios luego del reclamo que Pablo Musse, padre de Solange, realizó a las autoridades de la provincia. El hombre había salido el sábado 15 de agosto a las 20:00 desde Neuquén y había llegado hasta el puesto de control sanitario de Huinca Renancó, en el límite sur de la provincia de Córdoba, el domingo a las 6 de la mañana. Allí mismo, le dijeron –luego de efectuarle dos pruebas rápidas por COVID-19 cuyos resultados, aseveró, eran “dudosos”– que no podría seguir el viaje sin presentar un certificado con el hisopado (PCR) con resultado negativo.

Según relató Musse durante la jornada de hoy, habían presentado junto a su cuñada Paola toda la documentación correspondiente para viajar e ingresar a Córdoba. La mujer tenía domicilio en Alta Gracia y al momento de la declaración de la pandemia estaba en Neuquén, por lo que solicitaba regresar a su hogar.

Indignado, tras el deceso de su hija se expresó públicamente: “Tengo todos los permisos. Tengo el resultado del hisopado, tanto que me rompieron las pelotas con el COVID ese de mierda… Me lo hice el lunes y me dio negativo. Estos hijos de puta no me dejaron pasar para ver a mi hija. Esto no va a quedar así”.

La joven de 35 años había empeorado los últimos días, y su padre había dado a conocer su estado de salud: “Sol está grave, muy grave. El cáncer de mama ya está en estadio 4, tiene metástasis en los huesos, en el pulmón y en el hígado. Está con respirador e internación domiciliaria”, le había dicho en ese momento a Infobae, cuando su hija aún permanecía en una casa de Alta Gracia.

 

 

Al enterarse de la imposibilidad impuesta desde la provincia de no poder ver a su padre, Solange escribió una carta en la que expresaba su dolor y su sensación de encontrarse en sus últimas horas de vida.

La carta de Solange:

Hola, soy Solange Musso, hija de Pablo Musso y sobrina de Paola Oviedo. Quiero que entiendan que mientras viva tengo mis derechos, quiero que sean respetados. Lo escribo porque no puedo hablar mucho, lo que han hecho con mi padre y mi tía es inhumano, humillante y muy doloroso. Siento tanta impotencia de que sean arrebatados los derechos de mi padre para verme y a mí para verlo. Quién decide eso si queremos vernos? Acuérdense, hasta mi último suspiro tengo mis derechos, nadie va a arrebatar eso en mi persona.

Lo único que necesito es que escuchen a mi familia y a mí. Las decisiones ante esta pandemia están en cuidarse, con todas las precauciones, y eso es lo que iba a pasar.

Ansiaba ver a mi tía y a mi papá. Estoy muy triste por todo lo que le hicieron a los dos, los trataron muy mal, los maltrataron, hicieron lo que quisieron como si fueran delincuentes.

QUIERO ESTAR CON MI FAMILIA Y QUE NO SEAN MALTRATADOS POR NADIE.

Espero que esto que le ha pasado a mi familia no le suceda a más nadie. Hasta dónde llegan nuestros derechos? Quiero que se sepa todo esto por el dolor de la familia, no quiero que más nadie sufra por estas situaciones. Ni mi familia, ni ningún ser humano que está pasando por esta situación porque estoy segura que no soy la única.

Amo a mi familia y nadie va a hacer lo que quiera con ellos. Quiero que quede bien claro todo esto. Gracias por difundirlo. Solange.

 

Un hecho similar había ocurrido en julio, cuando una mujer había intentado viajar desde Bahía Blanca a La Pampa para visitar a su madre que se encontraba atravesando un cáncer terminal. En ese caso, la autorizaron a María del Carmen Seitz a ingresar pero debía cumplir 14 días de cuarentena en una casa a tres cuadras del lugar donde su mamá Mirtha agonizaba. Fue después de que el caso repercutiera a nivel nacional que el subsecretario de Salud, el doctor Gustavo Vera, en un acto de empatía y humanidad le permitió verla respetando todos los protocolos de seguridad.

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