Belleza

Aceite facial y piel grasa: ¿son compatibles?

Qué tipo de aceite es conveniente según tu cutis

jueves 27 de agosto de 2020 - 7:35 am

Si tu piel es grasa, es probable que siempre apuestes por cosméticos “oil free” para matificar la tez, afinar los poros y mantener los brillos a raya. Pero resulta que los aceites también pueden proporcionarle muchos beneficios.

Si huis de ellos porque creés que todos son de textura muy grasienta y que brillarás durante todo el día, en parte es cierto, pero no deberías dejar de lado todos.

La mayoría de los que se usan en la cosmética convencional son aceites minerales que son derivados del petróleo y se extraen mediante la refinación de éste. Es por eso que, al aplicar tratamientos cosméticos que incorporan aceites minerales, los poros se obstruyen y nos vemos con más imperfecciones. Pero lo cierto es que los aceites pueden aportar muchos beneficios a la piel grasa, si sabés elegirlos bien.

Los aceites vegetales naturales son extraídos sin alterar la composición natural del fruto ni sus propiedades. Su textura no deja una piel untuosa u oleosa, sino que presentan funciones nutritivas y son un regulador de la grasa de la piel. Incluso las pieles grasas pueden incluirlos en su rutina de belleza, siempre escogiendo el adecuado. Lo que se debe evitar son los aceites sintéticos, no los vegetales.

Lo cierto es que toda piel necesita hidratación. La ausencia de hidratación y aceites hace que genere su propia grasa para compensar esa falta. Existen aceites vegetales no comedogénicos ni oclusivos que son perfectos para mantener el equilibrio hidrolipídico del cutis.

Lo más recomendable para las pieles grasas son los los productos “oil free”, ya que resulta fundamental escoger una crema o sérum que no les aporte más grasa. Es mejor evitar los aceites en general, a excepción del de yoyoba, por ejemplo, ya que no es comedogénico.

Un producto es no comedogénico cuando, tenga o no una base lipídica, no obstruye el poro ni influye en una sobreproducción de sebo, evitando que se congestione la piel y que surjan puntos negros y posibles procesos infecciosos. Las pieles grasas suelen cogestionarse más fácilmente que las secas, necesitando productos más ricos en humedad que en nutrientes. Sin embargo, hay aceites que dejan tacto seco, no saturan y, además, pueden ayudar a equilibrar los niveles de sebo que produce cada tejido.

Los aceites se recomiendan sobre todo en aquellas pieles que puedan ser hipersensibles. Estos casos necesitan ingredientes que sean confortables en cuanto a textura y aroma para calmar posibles irritaciones. Si, además, llevan buenos activos para regular la producción sebácea, serán perfectos para casos de acné puntual.

En el caso de las pieles con acné o tendencia acnéica, se aconseja el uso de aceites con propiedades antisépticas, antibacterianas o antiinflamatorias que ayudan a controlar el exceso de grasa. Se recomienda el aceite del árbol de té porque tiene un efecto antibacteriano (es estático, fungicida y antivírico y, además, tiene propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes). También es beneficioso el aceite de manzanilla por su alta propiedad antiinflamatoria. El de lavanda sirve por su propiedad antiséptica o el de romero que consigue minimizar el tamaño de los poros.

Podemos encontrar aceites faciales matificantes que ayudan a estabilizar la oleosidad del rostro gracias a ingredientes como la lavanda o el ylang ylang, que resultan equilibrantes. El ylang ylang no engrasa y posee propiedades antisépticas y bactericidas, enemigos de las infecciones sebáceas que se producen en procesos de acné.

Fuente: Cosmopolitan

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