Salud

Trucos para limpiar los sofás de tela

Algunos productos caseros para dejarlos como nuevos

miércoles 26 de agosto de 2020 - 7:36 am

Los sofás se fabrican de muchos materiales, pero uno de los más comunes es la tela. Para mantenerlos en buen estado, es importante conocer en profundidad los detalles sobre su limpieza. Tomá nota de todos los productos y técnicas que necesitás para dejarlo como nuevo a pesar del uso.

Limpiar el sofá de tela con vinagre y bicarbonato

– Llená un recipiente con un litro de agua templada. Añadí un vaso de vinagre y una cucharada de bicarbonato.

– Disolvé los productos y humedecé un paño limpio con el líquido resultante.

– Usá este paño para limpiar el sofá con movimientos circulares, especialmente en aquellas zonas más sucias o que estén manchadas.

– Asegurate de pasar el paño por toda la tapicería y dejá que la solución actúe.

En ningún caso viertas el vinagre directamente sobre la tela del sofá, ya que no conseguirás limpiarlo (las manchas seguirán presentes) y dejarás impregnado el sofá de un fuerte aroma a vinagre.

Con percarbonato de sodio

El percarbonato de sodio, un derivado del carbono, es un producto especialmente interesante para quitar manchas incrustadas y difíciles de eliminar de los sofás. Además, es un truco muy práctico para un sofá de tela blanco, ya que es un quitamanchas natural muy potente y contiene propiedades blanqueadoras.

– Llená un recipiente con un litro de agua tibia y añadí  3 cucharadas de percarbonato de sodio.

– Tras disolverlo en el agua, aplicá el líquido en la superficie del sofá, haciendo especial hincapié en las manchas detectadas.

– Dejá que actúe unos 10 minutos y frota el sofá con un cepillo para quitar el percarbonato.

– Enjuagá con agua la tapicería y dejá que se seque antes de volver a sentarte.

Podés encontrarlo en los mercados, viene en forma de polvo blanco parecido al bicarbonato.

Sal

Se trata de un producto natural y blanqueador con el que podrás quitar muchos tipos de suciedades, especialmente las manchas de grasa.

– Exprimí 3 limones y, en el jugo obtenido, añadí un poco de sal.

– Mezclá la sal con el jugo de limón.

– Frotá el sofá con el líquido elaborado. Para ello, agarrá un paño limpio.

– Dejá que actúe hasta quitar las manchas y el resto de la suciedad.

Agua oxigenada

Un remedio casero con el que conseguirás quitar manchas de sangre y sudor. Aunque su efervescencia es muy efectiva, debés seguir estos pasos para usarla con seguridad:

– Diluí el agua oxigenada en agua para reducir su agresividad sobre tejidos delicados como la tela.

– Aplicá la solución con un paño en una pequeña zona del sofá para ver los efectos que tiene.

– Si la prueba es satisfactoria, pasá el paño por todo el sofá o por las zonas sucias.

– Dejá que actúe durante varios minutos antes de sentarte de nuevo.

En seco

Sobre todo si está ubicado en una zona muy húmeda o con pocas corrientes de aire que dificultarán el secado.

– En primer lugar, aspirá la tela del sofá para quitar toda la suciedad (migas, residuos, etc.).

– Para limpiarlo, optá por productos como el bicarbonato o sprays específicos que generen espuma para aplicarlos sin necesidad de agua ni otros componentes húmedos.

– Aplicalos sobre las manchas y usá un cepillo limpio para eliminarlas.

– Con un paño seco, eliminá el exceso de producto.

Cómo limpiar un sofá de tela muy sucio con amoniaco

El amoniaco tiene propiedades desinfectantes y es eficaz debido a los componentes que contiene, pero también requiere de conocer algunas pautas básicas para aplicarlo con seguridad.

– Tras eliminar los restos de polvo y suciedad del sofá con una aspiradora, vierte en un recipiente una gran cantidad de agua tibia.

– Añade un chorro de amoniaco al agua.

– Utiliza una esponja o un cepillo con cerdas (hilos) suaves para aplicar el agua mezclada con el amoniaco sobre el mueble.

– Limpia el sofá por zonas para asegurarte de dejarlo completamente limpio.

– Humedece una bayeta en agua templada y, tras escurrirla, retira la suciedad que quede en la tapicería.

– Ventilá la habitación en la que se encuentre el sofá para que se seque y el olor del amoniaco pueda desaparecer.

Fuente: Un cómo

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