La salud de Florencia Kirchner

Florencia Kirchner: “¿Qué patriarca las convenció que dar la teta es un acto de amor?”

La propia hija de la presidenta, aprovechando que la semana pasada se celebró la semana de la lactancia, quiso compartir su propia experiencia.

miércoles 12 de agosto de 2020 - 12:20 pm

Florencia Kirchner, la hija de la vicepresidenta Cristina Kirchner, publicó una serie de reflexiones sobre la lactancia materna en su perfil de Instagram, en las que cuestionó el acto de amamantar como si el mismo se tratara de “un acto de amor”.

“25 años. Brazos fuertes por levantar a Helena (su hija). Mente podrida de escuchar críticas por no estarla amamantando. Sin embargo, nosotras estábamos bien”. Así comienza el posteo de Florencia. Luego continuó: “Yo tenía mi cuerpo otra vez -el embarazo me fue una guerra- y el cuerpo de ella que se movía a través del mío. Deseaba que comenzara a caminar para ser al fin dos chicas”.

En su posteo, recordó la entrevista que en 2016 le hizo la periodista Agustina Carman en la que manifestó que no daba la teta “porque no quería, me generaba pánico”. A su vez comentó, a su parecer, lo que se oculta detrás de la lactancia: “depresión, estrés, mastitis, querer dar la teta pero no tener leche suficiente o, directamente, no tenerla llegando a la total caída en la frustración por no poder cumplir con el mandato y en algunos casos, el deseo. Expresé -aunque no recuerdo si con estas palabras- que la alimentación del/a recién nacidx no puede estar estrictamente ligada al cuerpo de una mujer porque eso lo vuelve tiránico”.

La reflexión también dio lugar a la critica al movimiento feminista. Allí asegura que: “Me llovieron críticas tildándome de mala madre, snob y niña rica. Porque claro, yo pude pagar la leche. Pero estas críticas hacían caso omiso a lo ya mencionado: esto debería ser una política pública, todxs deberían acceder a la leche ¿Por qué mi cuerpo solo es mío para elegir cuando hablamos de aborto? ¿Qué pasa con el cuerpo y la mente de la mujer que elige ser madre? Entre tantas luchas feministas, una quedó olvidada: la maternidad y ese después del sí quiero”.

Por ultimo concluye: “Nos dicen a las demás que no damos amor. Otra vez nos corren por el lado del amor. ¿Qué patriarca las convenció que dar la teta es el gran acto de amor? Promover y explicar es necesario. Apoyar que la alimentación del/a recién nacidx sea una política pública y no una tiranía más sobre nuestros cuerpos, también.”

 

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25 años. Brazos fuertes por levantar a Helena. Mente podrida de escuchar críticas por no estarla amamantando. Sin embargo, nosotras estábamos bien. Yo tenía mi cuerpo otra vez-el embarazo me fue una guerra-y el cuerpo de ella que se movía a través del mío. Deseaba que comenzara a caminar para ser al fin dos chicas. En junio de 2016 acepté una entrevista de @agucarman en la que dije que no había dado la teta porque no quería, me generaba pánico. También, hice mención a todo lo que se oculta de la lactancia: depresión, estrés, mastitis, querer dar la teta pero no tener leche suficiente o, directamente, no tenerla llegando a la total caída en la frustración por no poder cumplir con el mandato y en algunos casos, el deseo. Expresé-aunque no recuerdo si con estas palabras-que la alimentación del/a recién nacidx no puede estar estrictamente ligada al cuerpo de una mujer porque eso lo vuelve tiránico. La alimentación del/a recién nacidx debe ser una política pública, en la que personas gestantes PUEDAN ELEGIR. Me llovieron críticas tildándome de mala madre, snob y niña rica. Porque claro, yo pude pagar la leche. Pero estas críticas hacían caso omiso a lo ya mencionado: esto debería ser una política pública, todxs deberían acceder a la leche ¿Por qué mi cuerpo solo es mío para elegir cuando hablamos de aborto? ¿Qué pasa con el cuerpo y la mente de la mujer que elige ser madre? Entre tantas luchas feministas, una quedó olvidada: la maternidad y ese después del sí quiero. A su vez, llovieron otros comentarios: mujeres que sufrían por médicxs, amigxs, familia que las presionaban dado que su lactancia no se desarrollaba bien. O bien, mujeres que ya no la aguantaban más. No escribo contra la lactancia, ni niego beneficios. Escribo contra la sentencia. Basta de “Dale amor no plástico” “Dar la teta es lo mejor de vos” y etc, porque eso NO promueve, SENTENCIA. Nos dicen a las demás que no damos amor. Otra vez nos corren por el lado del amor. ¿Qué patriarca las convenció que dar la teta es el gran acto de amor? Promover y explicar es necesario. Apoyar que la alimentación del/a recién nacidx sea una política pública y no una tiranía más sobre nuestros cuerpos, también.

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