Psicología

Por qué las embarazadas tienen antojos

Qué hay detrás de estas necesidades según investigaciones científicas

jueves 13 de agosto de 2020 - 7:24 am

Las investigaciones científicas conceden al tema de los antojos en el embarazo un halo misterioso y complejo e incluso concluyeron que es algo que no necesariamente se experimentan por igual en todas las culturas.

Los estudios para ver si los alimentos comúnmente deseados proporcionan nutrientes específicos que son útiles para el embarazo se encontró que no suelen ser buenas fuentes de alimento. De hecho, las que reportan antojos tienden a aumentar más de peso de lo que generalmente se considera saludable durante esta etapa.

La ciencia cree que estos antojos pueden estar provocados por algo diferente a necesidades bioquímicas. Por ejemplo, alrededor del 50% de las mujeres de Estados Unidos que tienen antojo de chocolate lo hacen en la semana anterior a su período. Los científicos han explorado si este deseo se produce por la necesidad de consumir algún nutriente importante para la menstruación, o si refleja el cambiante estado de las hormonas.

En un experimento, un psicólogo les pidió que abrieran una caja que les había dado y que comieran lo que había dentro la próxima vez que sintieran ese antojo. El chocolate blanco fue el más exitoso para saciar los antojos, lo que descartó que se produjeran por la necesidad de consumir nutrientes útiles o ingredientes activos del cacao.

Otros estudios que analizaron los antojos de chocolate no encontraron ninguna conexión con los niveles hormonales. De hecho, las mujeres en la menopausia continúan reportando antojos de chocolate. Simplemente lo atribuyen a alguna otra causa. Todo esto apunta a que el origen de los antojos es cultural o psicológico.

El fuerte deseo puede comenzar como un simple pensamiento y luego convertirse poco a poco en una obsesión a la que es difícil no hacer caso. Al mismo tiempo, en Estados Unidos y otros lugares, la idea de alimentos sabrosos y placenteros, acarrean un fuerte sentimiento de culpa.

Además, las embarazadas a menudo limitan la ingestión de ciertos alimentos ya sea por tener una dieta más saludable o por recomendaciones de los médicos. Todo esto en conjunto conduce a una situación, al menos en algunas partes del mundo, donde es más probable que surjan los antojos difíciles de controlar.

Esta cultura también parece identificar ciertos momentos y excusas donde no se ve tan mal que coman cosas de las que se supone que deben mantenerse alejadas. El síndrome premenstrual y el embarazo son ocasiones reconocidas socialmente como los momentos en los que pueden abandonarse a la tentación.

En cuanto a los trucos para evitarlos, una forma es usar las distracciones visuales y también olores, y otra es recurrir a la atención plena y la meditación para reconocer el deseo y dejarlo pasar.

También se recomienda que, si querés por ejemplo chocolate, busques alguno realmente de calidad. Comer un par de cuadrados todos los días y seguir con tu vida es un método que puede ayudar a eliminar parte de su importancia totémica.

Puede haber un factor cultural adicional: el embarazo es exigente y puede ser difícil superarlo sin ayuda. Hasta puede representar un signo de apoyo social por parte del esposo y su familia. De hecho, el pollo frito a la una de la madrugada requiere que la persona que debe traerlo tenga un alto grado de compromiso. Y aunque estas comidas son intensamente placenteras por sí mismas, el hecho de que alguien que amás te las traiga tiene un valor más allá de lo calórico.

Fuente: BBC

COMENTARIOS