Serie A

Zlatan Ibrahimovic, el hombre que salvó al Milan y lo devolvió al plano europeo

Desde la llegada del astro sueco, el conjunto rossonero abandonó los puestos intrascendentes de la tabla y tras un nuevo doblete ante Sampdoria, su renovación se hizo tema central

miércoles 29 de julio de 2020 - 4:32 pm

Por: Santiago Caruso (@Santiago_Caruso)

El AC Milan, uno de los clubes más grandes del planeta, levantó su último título de Serie A -el número 18- en la temporada 2010/2011. Desde allí los 8 torneos logrados por la Juventus de manera consecutiva coincidieron con un declive del segundo equipo italiano en palmarés domésticos (junto con su clásico Inter) que lo llevó a desaparecer del mapa internacional y también local.

Así las cosas, el ganador de 7 Champions League a lo largo de su historia quedó lejos de ser aquella laureada escuadra que supo gobernar Europa durante las décadas del 60, 80, 90 y 2000. Sin embargo, a principios de 2020 recuperó un nombre que formó parte de la alineación que estampó la última estrella importante para la institución y le devolvió una pequeña cuota del gen competitivo que tanto tiempo estuvo ausente.

Zlatan Ibrahimovic llegó al rossonero tras un período de dos temporadas en Los Angeles Galaxy de la Major League Soccer (MLS) en los que enamoró a los fanáticos de los Estados Unidos. A los 38 años (cumplirá 39 el próximo 3 de octubre) su regresó a Italia no generó mayores expectativas pero con el correr de los partidos el equipo mostró una notable mejoría en cuanto al funcionamiento, que a su vez se plasmó en los números del campeonato.

Antes del arribo del sueco Milan deambulaba en la mitad de la tabla producto de 8 derrotas, 6 triunfos y 3 empates. A partir de la fecha 18 con Sampdoria, en la que el delantero sumó 35 minutos, los dirigidos por Stefano Pioli solamente perdieron en 2 ocasiones (4-2 con Inter de visitante y 2-1 con Genoa de local) y gracias al triunfo por 2-1 ante Sassuolo -con un doblete del astro- selló su clasificación a la Europa League a falta de tres compromisos para que finalice el torneo.

El grito del sueco al anotar su doblete ante Sassuolo. Crédito: AC Milan

De los 20 partidos en los que el conjunto milanés contó con Zlatan, este tan solo estuvo ausente en tres de ellos: en el 1-1 contra Hellas Verona por una gripe y en las victorias 4-1 y 2-0 frente a Lecce y Roma, respectivamente, debido a una lesión en el gemelo. En total participó de 14 goles (9 suyos y 5 asistencias) y se erigió como el segundo goleador del plantel detrás del croata Ante Rebic. A su vez, las estadísticas grupales mejoraron ostensiblemente: 12 triunfos, 6 empates y las dos caídas ya mencionadas.

“Soy el presidente, entrenador y jugador, pero desafortunadamente sólo me pagan como jugador. Si Milan me hubiera fichado en septiembre, ganaríamos el título. La situación aquí es extraña, desafortunadamente para los fanáticos. Lástima que estas sean probablemente las últimas veces que los fanáticos puedan verme en vivo”, declaró semanas atrás, fiel a su estilo.

Si bien nadie tiene la capacidad para adivinar lo que hubiera sucedido en tal caso, la única verdad es que Ibrahimovic le cambió la cara a un gigante dormido y golpeado en los últimos años. Y pese a que sólo él sabrá cuando terminará su impresionante carrera, el San Siro esperará ansioso una renovación del crack (el contrato vencerá en agosto) para continuar con la ilusión de volver a ser aquel equipo ganador que gobernó en Europa durante décadas anteriores.

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