Política

Mayra Mendoza se pasea con barbijos militantes en un Quilmes hecho un polvorín

La intendenta lució al menos cuatro diseños diferentes, todos ellos con una imagen o leyenda política; en las últimas horas, fue criticada por este gesto, en el marco de sucesivos hechos de violencia e inseguridad en el municipio que conduce

martes 21 de julio de 2020 - 1:07 pm

La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, quedó en el ojo de las críticas en las redes sociales ante los cuestionamientos de vecinos que se quejaron por los sucesivos hechos de inseguridad y violencia en el municipio del sur bonaerense.

En ese contexto, muchos locales le endilgaron estar más preocupada por los diseños de sus tapabocas con simbología política que por solucionar los problemas de la localidad.

La intendenta fue una de las primeras jefas comunales que tuvo que sufrir de cerca las consecuencias del Covid-19 en su municipio, luego que se contagiaran decenas de personas en la Villa Azul.

La intendenta atraviesa días difíciles al frente del municipio, que en las últimas horas registró imágenes de violencia entre trabajadores ambulantes y policías que los reprimieron por estar vendiendo productos en la vía pública sin autorización del municipio.

El tenso momento comenzó cuando un grupo de “manteros” armó sus mesas en la peatonal Rivadavia, como acostumbran a hacerlo, y, tras ser advertidos por los inspectores del Municipio de Quilmes sobre la prohibición de instalar puestos en el lugar, decidieron acatar el mandato e irse, pero a no más de cuadra y media de allí, pegándose a las escalinatas de la estación. Allí, agentes de la Policía Bonaerense entre corridas, gritos y empujones, desalojó al grupo de vendedores ambulantes y las imágenes, grabadas por gente que se encontraba en el lugar, rápidamente se viralizaron. Además de levantarle los puestos, según afirman testigos, le secuestraron las mercaderías. Esa decisión generó el enojo de los puesteros y terminó en una tensa situación.

Pero no es el único reclamo que sufre Mendoza, que no se pronunció en ningún momento sobre estos hechos que pusieron a Quilmes en el centro de los medios de comunicación. Esta semana, un jubilado fue acusado de homicidio agravado luego de matar a un delincuente que entró a robar a su casa en Parque Calchaquí, Quilmes, mientras dormía el pasado viernes. Cuatro de los asaltantes lograron escapar, pero uno cayó herido a pocos metros de la vivienda del jubilado. Ríos lo mató de al menos un disparo en el pecho.

El hombre se negó a declarar y, complicado por las imágenes de las cámaras de seguridad que registraron el hecho, el juez avaló el pedido de detención en su contra. Lo acusan de homicidio agravado porque, cuando lo baleó, Franco Moreyra (26) ya no tenía posibilidad de escapar y se encontraba a 60 metros de la casa asaltada, según la Justicia. Al menos cinco hombres irrumpieron en su propiedad por la medianera de un vecino tras forzar el ingreso. Adentro, el jubilado estaba durmiendo. Lo amenazaron con un destornillador, lo golpearon y el exigieron dinero. Le lastimaron la cabeza, un antebrazo y el rostro

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