Curiosidades

Cómo funcionaba la escuela de espías sexuales que aplicó la KGB en la Guerra Fría

Las mujeres que formaban parte debían consumir contenido pornográfico, conocer posiciones exóticas del Kama Sutra y recibir consejos sexuales. La historia fue retratada en la película Red Sparrow

lunes 20 de julio de 2020 - 11:35 am

Distintos grupos del Comité para la Seguridad del Estado Ruso (KGB) se dedicaban al espionaje en plena Guerra Fría.

Según detalla el diario La Nación, entre ellos, funcionó uno muy particular de “espías sexuales” que eran entrenadas en una escuela específicamente enfocada en esa tarea.

La historia de la escuela estatal rusa dedicada a entrenar espías sexuales fue retratada en Red Sparrow (2018), la película de suspenso que dirigió Francis Lawrence y protagonizada por Jennifer Lawrence, basada en la novela homónima de Jason Matthews.

“Estas mujeres fueron expulsadas en circunstancias muy controladas en Moscú”, contó Mathews para dar cuenta de la existencia de la escuela durante la Guerra Fría. “Fueron entrenadas para ser atractivas y asignadas a hoteles solo para extranjeros para lanzar distintas trampas de chantaje como único objetivo”.

Si bien la mayoría de las mujeres reclutadas eran soldados del ejército ruso que ingresaron al cuerpo de inteligencia, también algunas estudiantes universitarias eran incorporadas. El criterio de esas incorporaciones estaba basado en cuestiones tales como su juventud, su ideología, sus aspiraciones, su intelecto, su belleza y el conocimiento que pudieran tener culturas extranjeras.

El entrenamiento recibido no era solo físico, también era sexual. Las mujeres que formaban parte de la escuela debían consumir contenido pornográfico, conocer posiciones exóticas del Kama Sutra y recibir consejos sexuales. La información, con frecuencia, era suministrada por funcionarios soviéticos que vivían en otros países.

Los objetivos de las espías sexuales eran en su mayoría hombres influyentes, poderosos y solitarios. Empresarios y políticos que podían estar sentados solos en un bar, después de un día de trabajo. Ese era el momento en que una de las hermosas espías rusas entraba en acción y demostraba interés por uno de esos hombres.

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