Alimentación

Intolerancia a la fructosa: qué alimentos evitar

Qué caracteriza a esta intolerancia alimentaria

sábado 1 de agosto de 2020 - 7:14 am

La intolerancia a la fructosa es la aparición de síntomas digestivos (dolor e hinchazón abdominal, borborigmos o sonidos abdominales, diarrea explosiva…) en pacientes con malabsorción de fructosa.

Puede dividirse en primaria y secundaria. La primera se debe a un fallo del transportador de la fructosa de la mucosa intestinal y tienen una base genética; mientras que la de origen secundario son debidas a una enfermedad intestinal de base (celiaquía, enfermedad de Crohn, gastroenteritis, etc.) que altera el borde en cepillo de la mucosa intestinal.

Los síntomas más comunes son la distensión abdominal, acompañada de sensación de plenitud, dolor abdominal, flatulencias y diarrea explosiva. El tiempo de aparición de los síntomas tras la ingesta de la fructosa es variable y depende, entre otros factores, de la velocidad del tránsito intestinal, la sensibilidad intestinal, etcétera. El diagnóstico se confirma mediante la realización un test de aliento con hidrógeno espirado.

Todas las frutas tienen fructosa en mayor o menor medida. Las que tienen mayor cantidad son los dátiles, las peras, las manzanas, las cerezas, las chirimoyas y las uvas, y las que menos son las paltas, los mangos, los cocos y las papayas.

Cuando la fruta está madura el contenido de sacarosa (disacárido de glucosa y fructosa) aumenta, por lo que parecería recomendable comerla más verde, si bien en la práctica clínica la respuesta es muy variable.

Las mermeladas, la jalea real, la miel, el chocolate, el dulce de membrillo, los refrescos azucarados y el alcohol se encuentran entre los alimentos con mayor carga de fructosa.

Una vez que haya sido descartada alguna enfermedad de base que justifique esa intolerancia y que precise un tratamiento específico (celiaquía, enfermedad de Crohn…), es recomendable -si no mejora clínicamente- descartar otras causas que puedan asociarse con frecuencia, como son la intolerancia al sorbitol o el sobrecrecimiento bacteriano intestinal (SIBO). En ocasiones, una dieta baja en Fodmap (ciertos carbohidratos fermentables) puede recomendarse durante un periodo de tiempo para mejorar los síntomas.

Hoy en día no existe tratamiento farmacológico, por lo que debe realizar la dieta con bajo contenido de fructosa, si bien la percepción de los síntomas es variable entre una persona y otra. Para prescindir de alimentos ricos en fructosa, el médico proporcionará un listado de alimentos clasificados según su contenido. Además, el consejo de un nutricionista puede ser de ayuda.

Fuente: Cuidate Plus

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