Opinión

Internet 5G en Argentina: Más vale malo conocido que bueno por conocer

Alan Abud

Licenciado en Gobierno y Relaciones Internacionales y estudiante de Dirección de Negocios Globales. Escribe artículos de opinión sobre política nacional e internacional en su página de Instagram @minutocanciller_

El futuro de las telecomunicaciones cambiará rotundamente con la puesta en marcha de la red 5G: las velocidades de descarga serán diez veces más rápida que las actuales y cambiarán radicalmente la forma en que trabajamos, nos comunicamos y transmitimos videos; posibilitando que objetos cotidianos, desde la heladera hasta los automóviles, puedan conectarse en tiempo real.

viernes 17 de julio de 2020 - 11:09 am

A nivel mundial, las empresas estadounidenses, chinas y europeas están en la carrera por liderar el desarrollo de esta tecnología. La misma no sólo implicará obtener el título y el prestigio de haber abierto al mundo las puertas a una nueva tecnología, sino también tener el control de miles de millones de datos que circularán por sus redes. Por el momento, la ventaja en esta carrera es del gigante tecnológico chino, Huawei, quien estima proveer el servicio a 110 millones de usuarios en China este año.

Paralelamente se ha estado moviendo, con el apoyo del aparato estatal diplomático chino, para proyectar la instalación de dicha red alrededor del mundo. Sin ir más lejos, la semana pasada, en una reunión entre la cancillería y el CEO de Huawei, el gobierno de Alberto Fernández se mostró interesado en avanzar con la empresa oriunda de Shenzhen para la instalación de la red en el país. La medida sorprendió a las autoridades de la Casa Blanca.

EEUU ha estado manifestando los efectos negativos de utilizar los servicios del proveedor Chino: la información personal de los usuarios de la red e incluso aquella sensible para los estados quedarían a disposición del gobierno chino. Bajo la nueva Ley de Inteligencia de China, sancionada en 2017, las compañías oriundas del Gigante Asiático están obligadas a cooperar e informar a las autoridades que realicen actividades de inteligencia cuando estas lo requieran. Esto implica que si el gobierno chino lo indica, Huawei se vería obligado a compartir información.

Estados Unidos ha hecho eco de la amenaza que implicaría la instalación del 5G chino y ha presionado a que sus principales aliados alrededor del mundo tomen la decisión de prohibir la instalación de la red 5G de Huawei: Alemania, Reino Unido, Japón, Australia, Nueva Zelanda y Polonia, son algunos ejemplos de países que reconocieron el riesgo que implicaría el desembarco del gigante tecnológico chino y que es menester buscar otro proveedor de red 5G, aunque esto implique retrasos y mayores costos.

Volviendo a la Argentina, pese a que la región y el país se encuentran aún lejos de la instalación de dicha red, ya se han comenzado a realizar pruebas en el país. Según un informe del BBVA “en Argentina se adoptará el 5G en un 9% para el 2025 y convivirá con el uso del 4G en un 72%”. Las principales empresas telefónicas del país se están preparando para el despliegue de esta nueva generación de red celular”. Hasta el momento ya se han efectuado tres pruebas ambientales con Telecom Personal, y planean repetirlas con Claro y Telefónica.

La instalación de la red en el país trae ciertos interrogantes: ¿Está dispuesto el gobierno a instalar una red que pone en riesgo información sensible para el país? ¿Evaluaron los costos que esta medida tendría en nuestras relaciones con EEUU y potencias occidentales? Cuando Reino Unido había avanzado con la instalación de la red de Huawei, Washington anuncio que dejaría de compartir información sensible y que la cooperación en seguridad podría verse afectado. ¿Qué medidas preparará la Casa Blanca si el gobierno argentino llega a un acuerdo con los asiáticos?

Lo cierto es que sería muy inocente creer que los proveedores chinos espían, mientras que los desarrollados por países occidentales son totalmente secretos. El ex trabajador de la Agencia Nacional de Seguridad, Edward Snowden, reveló, años atrás, que el gobierno estadounidense espiaba a sus ciudadanos y a extranjeros. La tecnología 5G americana fácilmente podría hacer esa tarea, e incluso de forma más eficiente. El flujo de datos que alcanzaría a manejar dicha tecnología hace difícil creer que los gobiernos de las principales potencias rechacen tener acceso al mismo.

Hace años que EEUU tiene la entrada a todos nuestros datos personales: Google, Facebook, Apple y la mayoría de las redes sociales son de dominio estadounidense y a nadie parece preocuparle. Lo mismo sucede hoy con China, nadie dejo de usar ni llamo a un boicot contra Zoom o TikTok por ser de origen Chino. Sin embargo, los valores antidemocráticos y la persecución a todo aquel que se opone al régimen comunista obligan a preguntarse dos veces si no estamos poniendo mucho en riesgo permitiendo el desembarco de Huawei a fin de no quedar tecnológicamente rezagados.

La cuestión, entonces, parece reducirse a la siguiente: ¿Por quién preferís ser espiado? La respuesta puede depender de la posición ideológica y los intereses geopolíticos de cada país. La decisión de avanzar con una u otra compañía no es algo que pueda tomarse a la ligera. Reino Unido es un claro ejemplo de ello: luego de permitir por años que Huawei instalara su red, esta semana prohibió que la misma continuara y ordenó su desinstalación. El costo de reemplazar el equipamiento chino por el de otro proveedor ascendería a US$2500 millones, sumado al riesgo de sufrir ataques cibernéticos por parte de China en represalia. Argentina no puede darse el lujo de cometer esos errores.

Lo que EEUU puede hacer con nuestra información lo suponemos. Años de liderazgo indiscutido en el desarrollo de todo lo que tiene que ver con internet nos da una pauta de cómo actúan desde Washington. Por el contrario, lo que puede hacer China no. ¿Por quién preferís ser espiado? A lo mejor el famoso refrán “más vale malo conocido, que bueno por conocer” sea la respuesta más atinada.

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