Alimentación

Errores al cocinar que dañan la salud

Algunos de los más comunes y cómo hacerlos de forma correcta

domingo 26 de julio de 2020 - 7:54 am

Hay ciertos hábitos en la cocina que pueden tener consecuencias negativas para nuestra salud aunque no lo creamos.

Se trata de costumbres que tenemos y que, sin darnos cuenta, hacen que nuestra comida pierda nutrientes o se contamine. La cocina es el lugar de entrada de los microorganismos patógenos. De su aparición dependen factores como la higiene, la manipulación de los alimentos, la limpieza de los utensilios o los tiempos de cocción.

Los errores más comunes son:

– No refrigerar adecuadamente los alimentos.

– Dejar los alimentos medio crudos, sin cocinar lo suficiente. Esto ocurre especialmente con carnes como la del pollo.

– Preparar las comidas con mucha antelación.

– Descongelar alimentos a temperatura ambiente. Este es un clásico que se reproduce en muchos hogares.

– Mezclar carne cruda con carne cocinada es una fuente contaminación cruzada en toda regla.

– No cambiar a menudo los trapos de cocina.

Almacenar correctamente nos asegura una buena conservación de los alimentos. La pasta, el arroz, el azúcar o la harina, deben guardarse en envases cerrados herméticamente y colocarse en un lugar fresco y seco. Las papas, ajos y cebollas, en lugares oscuros y secos.

El pescado debe almacenarse en envases cerrados o envuelto en papel para alimentos, lejos de otros que puedan absorber olores. Los lácteos también deben estar juntos en una zona del frigorífico porque suelen absorber de forma rápida olores de otros alimentos.

A continuación, en detalle errores que pueden ser riesgosos:

No lavarse las manos antes de cocinar

Si están sucias, los gérmenes se traspasarán a los alimentos. Lavate bien con agua y jabón siempre que vayas a cocinar y al cambiar de alimento. La falta de higiene es una de las principales causas de intoxicaciones alimentarias en el hogar.

Lavar demasiado los huevos

Son muy sensibles a la contaminación y al ataque de bacterias. Su cáscara tiene una barrera protectora ante ellos. Si la lavás mucho, esta barrera natural se elimina y se puede contaminar. Por eso nunca los laves antes de guardarlos. Mejor enjuagarlos justo antes de cocinarlos.

Calentar mucho el aceite

No es sano dejar que humee. Con las altas temperaturas, forma sustancias relacionadas con algunas enfermedades. Usá preferiblemente aceite de oliva virgen, que se deteriora más lentamente, y nunca superes los 170ºC a la hora de freír.

Reusar el aceite

Hace que se eleve el riesgo de sufrir hipertensión; y más si usamos de girasol. No se debe reusar más de 2 o 3 veces.

Hervir las verduras con mucha agua

Al cocerlas, se ve reducido su contenido en vitaminas, ya que éstas pasan al agua de la cocción. Las vitaminas hidrosolubles (grupo B y C) son las que más se ven afectadas. Usá solo el agua necesaria para cubrirlas y también para preparar caldos. Otra opción saludable es prepararlas al vapor, ya que al necesitar menos temperatura sus nutrientes se conservarán casi por completo.

Lavar el pollo

Esto hace que pasen a nuestras manos bacterias. Lo más importante es cocinarlo muy bien (no dejarlo poco hecho) para que los microorganismos se destruyan por el calor.

Descongelar a temperatura ambiente

Hay que descongelar siempre en la heladera. Si lo hacemos a temperatura ambiente o pasando el alimento bajo el agua caliente, conseguiremos que aumente el riesgo de contaminación microbiana (las bacterias se reproducen entre los 4 y 60ºC).

Dejar enfriar mucho la comida antes de refrigerarla

No hace falta que se enfríe totalmente; los microorganismos pueden desarrollarse en poco tiempo. Lo que conviene es que se enfríe un poco, lo suficiente para que la helada funcione bien. Lo mejor es que el alimento cocinado y fuera de allí no esté más de dos horas.

Probar alimentos para ver si se han estropeado

Las bacterias que hacen que nos intoxiquemos, no las detectamos probando la comida. Si creés que está estropeado, tiralo directamente. Y hacele caso a la fecha de caducidad.

Mezclar alimentos cocinados y crudos

Los cocinados pueden contaminarse en contacto con los crudos. Es lo que se denomina contaminación cruzada. Guardá los cocinados en la parte más alta de la heladera y solos. La contaminación cruzada también puede suceder si cortamos con un cuchillo una carne cruda y luego cortamos una fruta con ese mismo cuchillo.

Servir la tortilla en el plato donde se le ha dado la vuelta

En este plato pueden quedar restos de huevo crudo que pueden contaminar la tortilla aunque ésta esté bien cuajada.

Meter al horno alimentos envueltos en papel de aluminio

Parte del material del aluminio acaba por traspasarse a las comidas, pasando el límite permitido según la OMS (1 mg por cada kilo).

Dejar sin limpiar las tablas de cortar alimentos

Contienen muchas bacterias en su interior. Solo son seguras si se mantienen muy limpias. Deben ser lisas y de un material no absorbente. Las mejores son las de plástico porque es un material poco poroso. Hay que lavarlas con agua caliente y jabón. Fregarlas y secarlas mucho después de haber cortado alimentos crudos en ellas.

Fuente: Mía

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