Coronavirus

Cuarentena: el acuerdo entre partes que no se cumplió

Alan Abud

Licenciado en Gobierno y Relaciones Internacionales y estudiante de Dirección de Negocios Globales. Escribe artículos de opinión sobre política nacional e internacional en su página de Instagram @minutocanciller_

viernes 10 de julio de 2020 - 10:13 am

El viernes 20 de marzo comenzó la cuarentena decretada por el presidente Alberto Fernández. Con en el motivo de disminuir la circulación del virus y preparar el sistema sanitario para cuando llegara el pico de la pandemia, las libertades de circulación de todos los habitantes del país se vieron restringidas por 14 días.  La cuarentena implicaba un acuerdo entre la sociedad y el gobierno en el cual cada una tendría una tarea específica: de un lado, permanecer en sus hogares, del otro, gestionar de manera eficiente la pandemia para que el virus no golpee con la intensidad que lo estaba haciendo en España, Italia, entre otros. 

La población cumplió con su parte durante varias semanas, los datos demuestran que la circulación en el AMBA se redujo un 50%, el gobierno no.  Hoy, luego de cien días de cuarentena estricta en CABA y Gran Buenos Aires, los contagios y los muertos siguen aumentando. Su parte del acuerdo (además de preparar el sistema sanitario) era cumplir con uno de los requisitos, mencionados por la OMS, que un estado debe realizar para controlar la pandemia en una etapa temprana: testear. Lo hicieron Uruguay, Taiwán, Australia, Nueva Zelanda, Vietnam, entre otros, sin una cuarentena estricta y con grandes resultados. Hoy el coronavirus dejó de ser una preocupación y los rebrotes que aparecen son tratados de manera localizada. Ya no es necesario tomar medidas a nivel nacional. La realidad de nuestro país es diametralmente distinta. Según datos del diario La Nación, para comienzos de este mes la argentina era el país que menos testeaba en la región (Venezuela no presenta datos).

La OMS manifiesta que para saber si un país está testeando por demás (desechando recursos) o menos que lo necesario, tiene que tener una tasa de positividad entre el 10-20%. Esto es, sobre el total de los test analizados el porcentaje de positivos debe estar entre esas cifras. Hoy en Argentina la tasa de positivos diaria  es superior al 30%.

El gobierno nunca va a reconocer el error de haber subestimado al virus, ya sea con declaraciones como la del ministro de salud en las que manifestaba que el verano era un repelente natural del virus; o con medidas polémicas como requerir la firma de una declaración jurada, en la que confirmaban no tener síntomas,  a aquellas personas que retornaban al país de zonas con riesgo de contagio. Tampoco reconocerá que mayores testeos en el inicio hubieran permitido encontrar los focos de contagio. 

Para defender los resultados de su gestión, el gobierno siempre eligió compararse con los países que, por el motivo que fuera, tuvieran datos catastróficos (Chile, Brasil, EEUU, España, Italia, entre otros). En ningún momento eligió contrastarse con aquellas naciones que sí hubieran tenido buenos resultados y así evaluar que habían hecho ellos correctamente que el país no. 

Cien días después, el gobierno sigue exigiendo esfuerzos cuando de su parte no hubo ninguno. Intentaron acusar por el aumento de contagios a los runners y a quienes habían abierto sus locales para poder generar algún ingreso y no dejar de comer, pero nunca un mea culpa.

La situación es cada vez más frágil. Al impacto psicológico que genera permanecer más de cien días encerrado en casa, hay que sumarle el económico. El gobierno sabe que la situación se dificulta cada día mas, por lo que, para deslindarse de responsabilidades, el gobierno culpa a la pandemia, no a la cuarentena, por los problemas económicos que está atravesando el país. 

El retorno a fase uno no cayó para nada bien en gran parte de la población del AMBA. Más aun cuando la justificación que brindó la Secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizotti, por la que se debía retornar a dicha fase era para “organizar el sistema de salud”. Esto generó aún más críticas de un sector de la sociedad, ¿Qué estuvieron haciendo antes? ¿Acaso esa no era su parte del acuerdo?

A más de diez días del anuncio de la vuelta a fase uno los casos siguen aumentando. Si la próxima semana no hay un descenso en la curva de contagios seria esperable que se anuncie la extensión de la cuarentena estricta por al menos otras dos semanas. El gobierno continuará exigiendo que la sociedad cumpla su parte del acuerdo, quedarse en su casa, ¿pero a costa de qué? Si el gobierno no cumple con la suya. 

Argentina no es el único país que atraviesa esta encrucijada. Serbia vive una situación similar. En el día martes el gobierno de Belgrado anunció una nueva extensión de la cuarentena ante el aumento de casos de Covid19. En consecuencia, la gente salió a manifestarse masivamente a las calles en rechazo, por lo que se vieron obligados a retroceder con la medida. En Argentina, las protestas del día jueves encendieron las alarmas en Casa Rosada. ¿Cómo caerían más restricciones en la sociedad? Restará ver como el gobierno manejará políticamente las reacciones de la población, ya sea recuperando la confianza (cumplir con su parte del acuerdo) o evitando que las manifestaciones le hagan pagar un alto costo político.

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