Política

Así fue el camino para sacar de la cárcel a Lázaro Báez

Héctor Gambini

Editor del diario Clarín

Dos fiscales de la agrupación Justicia Legítima opinaron igual que los defensores de Báez y dejaron al empresario K al borde de la libertad.

jueves 9 de julio de 2020 - 10:03 am

Columna publicada originalmente en Clarín. 

La naturaleza del trabajo judicial es que los abogados defienden y los fiscales acusan, pero esta vez los abogados defendieron y los fiscales… también. Para eso tienen que alinearse los planetas, o ayudar a que se alineen. La extraña combinación llevó a Lázaro Báez -acaso el mayor emblema de la corrupción en los años del kirchnerismo- a punto de irse a su casa.

Hagamos algunas preguntas.

¿Qué pasó? La defensa le dijo al tribunal oral que Lázaro Báez tenía que quedar libre por un montón de cosas. Porque hace más de cuatro años que está preso sin ser juzgado y todos tienen derecho a ser juzgados en un plazo razonable -lo cual es cierto-, porque es paciente de riesgo ante el coronavirus, porque el delito del que lo acusan no es grave y porque se ve afectado en sus derechos humanos por las presuntas escuchas ilegales ordenadas a los presos de la cárcel de Ezeiza, donde Báez está alojado. El fiscal de esa instancia (del tribunal oral) dijo bueno, está bien, tiene razón la defensa, que lo liberen siempre y cuando ponga una fianza de 5 millones y medio de dólares. Esto es imposible en la práctica porque Báez tiene todas sus cuentas y propiedades embargadas , como argumentaron ayer sus abogados, de modo que es posible que se vaya a su casa poniendo un seguro por una cifra mucho menor o directamente con tobillera electrónica.

¿Y entonces? Aunque la defensa y este fiscal (llamémoslo fiscal 1) estuvieron de acuerdo, el tribunal oral les dijo que no: que Báez lleva apenas un año preso “en este tramo” de esta causa, que no corre riesgo por el coronavirus, que el delito por el que se lo acusa sí es grave y que sus derechos humanos no se ven afectados en lo más mínimo. Muy bien. Báez siguió preso y se apeló el fallo de este tribunal a Casación.

En esta instancia, los jueces tienen que escuchar primero a la UIF (Unidad de Información Financiera) -que es querellante-, luego al fiscal de Casación (llamémoslo fiscal 2) y luego decidir. Pero atención: si el fiscal está de acuerdo en que Báez salga los jueces no pueden ir en contra de esa decisión porque no hay desacuerdo entre defensa y fiscalía (los dos piden que Báez salga). Esto cambió ya veremos cómo y cuándo.

Muy bien. ¿Qué dijo la UIF, que depende del gobierno? (la dirige el abogado Carlos Cruz, de vínculos con Eugenio Zafffaroni). No se presentó. No dijo nada. ¿Y qué dijo el fiscal 2? Que está totalmente de acuerdo con el fiscal 1 (que Báez salga). ¿Qué dice la defensa? Que Báez salga. Como no hay controversia entre defensa y acusación (fiscales 1 y 2), Casación resolvió que se anule el fallo del tribunal que decía que Báez no salga y que ese tribunal dicte un fallo nuevo. O sea, que Báez salga.

Entonces, Báez saldrá “automáticamente” sólo porque los fiscales 1 y 2 estuvieron de acuerdo con la defensa. Eso dejó a los jueces fuera de juego para resolver sobre la libertad, porque en la práctica la resolvieron los fiscales. ¿Y cuándo se decidió esto? En la modificación del Código Procesal Penal de la Nación (artículo 210), que ahora se llama “Federal”. ¿Y cuándo se cambió? El 19 de noviembre de 2019, ya con Alberto Fernández y Cristina Kirchner como presidente y vice electos y apenas tres semanas antes de que asumieran. ¿Y quién lo cambió? La Comisión Bicameral designada para esto, con el voto de 12 miembros. Ocho de ellos del Frente de Todos, de Alberto y Cristina.

Esa comisión tiene tanto valor estratégico que la semana pasada nombraron como nueva presidenta a Anabel Fernández Sagasti, la senadora “preferida” de Cristina y quien había presentado el proyecto para expropiar Vicentin.

Pregunta final. ¿Quiénes son los fiscales 1 y 2? El fiscal 1 es Abel Córdoba, cercano a Justicia Legítima y galardonado en 2016 por la dirigente ultrakirchnerista de La Plata, Florencia Saintout, quien lo llamó “fiscal de la patria”. El fiscal 2 es Javier de Luca, fundador de Justicia Legítima y quien, actuando igual que ahora, decretó la liberación de Amado Boudou.

No más preguntas, Señoría.

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