Opinión

Nueve datos que muestran que estamos cerca de ser Venezuela

Pablo Dócimo

Locutor nacional y periodista. Escribe en Semanario Argentino de Miami

En esta nueva etapa kirchnerista todas las alarmas se encendieron con el intento de expropiar Vicentin que, lamentablemente, fue el primer paso que no es el único y mucho menos será el último

lunes 6 de julio de 2020 - 8:30 am

Columna publicada originalmente en Tribuna de Periodistas

Cuando quienes sostenemos desde hace muchos años que el kirchnerismo pretendía -y pretende- instalar en Argentina el mismo régimen chavista que destruyó a Venezuela, no lo decíamos -y seguimos diciendo- de manera metafórica, sino literalmente.

En esta nueva etapa kirchnerista todas las alarmas se encendieron con el intento de expropiar Vicentin que, lamentablemente, fue el primer paso que no es el único y mucho menos será el último.

Le propongo entonces, estimado lector, hacer un repaso de algunos hechos que confirman que estamos a un paso de convertirnos en Venezuela.

1-Cristina apagó los micrófonos en el Senado

Debido a que el juez Fabián Lorenzini frenó la expropiación de Vicentín, el 24 de junio, mientras en el Senado se trataba de aprobar la creación de una comisión bicameral para investigar, precisamente, si hubo irregularidades en los préstamos del Banco Nación a la empresa, como el oficialismo no tenía los dos tercios para aprobar la creación de dicha comisión, al mejor estilo dictadura Cristina Kirchner apagó los micrófonos. Nada más que agregar.

2-Argentina no cree que en Venezuela haya una dictadura

El 26 de junio, la Organización de Estados Americanos aprobó la resolución en la que se condena “el continuo acoso ejercido por el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro contra las funciones que las leyes venezolanas le otorgan a la Asamblea Nacional y contra el funcionamiento de los partidos políticos e instituciones democráticas en Venezuela, contrario a lo establecido en la Carta Interamericana”.

Con 21 votos a favor, 7 abstenciones y 6 países ausentes, el Consejo Permanente de la OEA decidió rechazar y desconocer “la ilegal designación de los miembros del Consejo Nacional Electoral por parte del Tribunal Supremo de Justicia, así como la ilegal designación de las directivas de los partidos políticos Primero Justicia y Acción Democrática”.

Como no podía ser de otra manera, el gobierno argentino, siempre del lado equivocado, está entre los siete países que se abstuvieron, junto a México, Grenada, Guyana, Surinam, Trinidad y Tobago y Belice.

3-Alberto confiesa públicamente que extraña a Chávez y otros líderes populistas

Existe un axioma jurídico que reza: “A confesión de parte, relevo de prueba”, que significa que quien confiesa algo libera a la contraparte de tener que probarlo.

Por lo tanto, solo con las declaraciones de Alberto Fernández al día siguiente de la votación en la OEA, en un encuentro virtual organizado por la facultad de Ciencias Sociales de la UBA y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, podemos afirmar que vamos rumbo a convertirnos en Venezuela.

Fernández le confesó al expresidente de Brasil Lula Da Silva: “No te quiero mentir, yo no lo tengo a Néstor, a Lugo a Evo, a Correa, a Lagos, a Chávez; a duras penas somos dos los que queremos cambiar al mundo: uno está en México, que es Andrés Manuel López Obrador y el otro soy yo”, y agregó: “No sabés cómo extrañamos que vos nos seas el presidente de Brasil. Otra sería la posibilidad de que podamos trabajar”, por lo que podemos confirmar, según sus propias palabras, su anhelo es instaurar el chavismo no solo en Argentina, sino en la región.

Evidentemente, excepto Mujica, Alberto se siente mucho más cómodo y amigo de todos los presidentes denunciados por corrupción, cosa que no es nada casual.

4-ElERP se puso a disposición de Alberto Fernández para combatir la pandemia

Tres sobrevivientes de la Compañía “Monte Ramón Rosa Jiménez” le ofrecieron al gobierno “toda su colaboración” para vencer al “enemigo viral” a través de una carta dirigida al ministro de Defensa Agustín Rossi.

Se trata de Ángel Gutiérrez, Mario Paz y Martín Jaime, tres “capitanes” de la organización terrorista.

En el texto, los guerrilleros plantearon que “hoy nuestro único enemigo es viral” y que, por ello, “no puede haber otro combate que el de enfrentar (organizados) codo a codo una aproximación entre argentinos que nos viene siendo esquiva en el largo historial de los desencuentros”.

5-Comité de expertos

Como si la confusión que tiene el gobierno para controlar la grave situación en la que estamos inmersos no fuese lo suficientemente grande, no tuvieron mejor idea que crear un “comité de filósofos, abogados y médicos para analizar la cuarentena”.

Se llamará “Comité de Ética y Derechos Humanos en Pandemia Covid-19” (CEDHCOVID19) y se dedicará a debatir sobre la privacidad y libertad de los argentinos en pandemia.

Una de sus integrantes será nada menos que Marcela Beatriz Firmenich, médica experta en bioética y hermana de Mario Firmenich, fundador de Montoneros.

En relación a este tema, Sandra Pitta, la científica e investigadora del Conicet que se cruzó con Alberto Fernández en campaña publicó en su cuenta de Twitter:

“Aviso antes de que sea tarde. Conozco a varios de este Comité, y más que de ética son de ética estalinista. Los van a usar para perseguir disidentes. No, no exagero. Y lamento que Diana Cohen Agrest se preste a esta payasada. Ya sé que trabaja en el Instituto de Ginés, pero le pediría más coherencia. Q no sea cómplice de esta gente. Ven como de a poco van cooptando personas? Lo hicieron con Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Lo hicieron con la ciencia. Siguen. No se dejen cooptar por perversos.”

6-Se derogó el decreto que incorporaba al Ejército al control del narcotráfico

Mediante el decreto 571, el gobierno decidió derogar la reforma de las Fuerzas Armadas que había puesto en marcha el gobierno de Mauricio Macri, que permitía su incorporación a tareas de seguridad interior, con apoyo logístico, principalmente en las fronteras para controlar narcotráfico y terrorismo, y resolvió adoptar las reglamentaciones que regían durante las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner, que limitan la actuación del Ejército solo ante agresiones extranjeras.

Lo único que explica esto, es que el kirchnerismo pretende volver a flexibilizar las fronteras como fue durante los gobiernos de Cristina para facilitar la tarea a narcos como en Venezuela, donde la droga es una de las principales fuentes de ingreso para el gobierno.

7-El que depositó bombas recibirá dólares

El BCRA habilitó a nietos apropiados y otros beneficiarios de las leyes reparatorias que viven en el exterior a que accedan a la reparación sin tasas impositivas ni gravámenes de ningún tipo, algo previsto en las leyes reparatorias.

En las redes sociales, alguien creó un meme con la tristemente célebre frase de Eduardo Duhalde: “El que depositó dólares recibirá dólares” transformándola en “El que depositó bombas recibirá dólares”.

Y el punto en cuestión es, ¿por qué esa persona debe tener más privilegios que un ciudadano común? Creo que no es necesario agregar nada más.

8-Portazo virtual en la cumbre del Mercosur

En el encuentro celebrado el jueves 2 de julio de forma virtual por primera vez como consecuencia de la pandemia del coronavirus, en el que se reunieron los primeros mandatarios de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela -estados parte- y Colombia, Bolivia y Chile -estados asociados-, durante la ponencia de la mandataria interina de Bolivia, Jeanine Áñez, las pantallas de la delegación de la delegación Argentina se apagaron, obviamente, en una clara muestra de disconformidad con la presidenta interina boliviana.

Eso es el equivalente a pararse e irse en una reunión presencial del Mercosur, algo que demuestra claramente de qué lado está el gobierno argentino.

9-Del ciberpatrullaje a la persecución al periodismo

Si existe algo que grafique perfectamente a los gobiernos dictatoriales, populistas y totalitarios es la expropiación y apropiación de los medios de difusión y persecución al periodismo independiente.

El 2 de junio, el Gobierno reglamentó un procedimiento para instrumentar el llamado “ciberpatrullaje”.

Algo así como un “Protocolo General para la Prevención Policial del Delito con Uso de Fuentes Digitales Abiertas” que es el nombre que el Ministerio de Seguridad le dio a la resolución 144/20, firmada por la Ministra de Seguridad, Sabina Frederic.

Supuestamente, el protocolo tendrá vigencia durante el plazo de la emergencia pública. Dicho de otra forma, se aplicará un monitoreo a las redes sociales con el fin de “supuestamente” desbaratar información falsa o maliciosa y a “los ataques informáticos a infraestructura crítica, en especial a hospitales y a centros de salud”.

Sin embargo, el punto crítico está en el artículo 3, donde dice que también se aplicará a los “delitos relativos a los que hace referencia el decreto 260/2020”, que establece la ampliación de la emergencia sanitaria y el establecimiento del aislamiento preventivo obligatorio, es decir, la cuarentena. Y justamente en ese decreto están las penalidades por romperlo.

Antes de sancionar el decreto, la Ministra de Seguridad, en una teleconferencia con diputados admitió que las fuerzas a su cargo realizan ciberpatrullaje en redes sociales para “detectar el humor social”.

Claramente, el “ciberpatrullaje”, digno de países como Corea del Norte, es el comienzo a la persecución ideológica en esta nueva etapa, pero no para el kirchnerismo. No debemos olvidar el “que te pasa Clarín, estás nervioso” de Néstor Kirchner y la financiación millonaria a medios afines durante 12 años de gobierno K.

Ahora, se pretende perseguir a periodistas por el solo hecho de acceder a escuchas telefónicas, y pretenden cometer el disparate y aberración de convertir a un periodista como integrante de una asociación ilícita por difundir información.

En una entrevista realizada por la agencia de noticias oficial Télam, el senador Oscar Parrilli (Frente de Todos), acusó a los periodistas Jorge Lanata y Luis Majul como “operadores”, y consideró que, a su juicio, ambos hacen “periodismo de guerra”, y agregó: “ellos fueron parte del entramado montado para perseguir opositores” durante la administración Macri.

“Lanata es al periodismo lo que (Alfredo) Astiz fue a los derechos humanos”, afirmó Parrilli en alusión al represor condenado por delitos de lesa humanidad, y consideró que Lanata “le vendió el alma al diablo hace muchos años y se vistió de periodista para hacer espionaje y llenarse de plata”.

Sobre Luis Majul, el legislador sostuvo que se trata de “un instrumento nefasto” en el engranaje del espionaje ilegal y declaró que para el esclarecimiento de los hechos es necesario “saber quién le dio documentación”.

“Majul es un personaje nefasto, pequeño, lo que yo quiero saber es quien le dio la documentación, él fue un instrumento, fue utilizado”, sostuvo.

Finalmente, Parrilli señaló también a la Corte Suprema de Justicia como responsable de la difusión de escuchas ilegales y en ese sentido aseguró que el juez Ricardo Lorenzetti “tiene que dar explicaciones”.

Conclusiones

Todo lo aquí expuesto son datos extraídos de la realidad. Son hechos reales y concretos, especialmente las declaraciones de Alberto Fernández en las que afirma públicamente que extraña a Chávez, por lo que ese solo ejemplo sería más que suficiente para confirmar que pretenden convertirnos en Venezuela.

Evidentemente, el rol del Estado para el kirchnerismo tiene que ser creciente. Así fue Chávez, quien entre otras cosas aprendió casi todo de la gobernación de Santa Cruz antes de que el kirchnerismo fuera gobierno.

Hoy, un tercio de la población avala a quienes nos gobiernan, que tienen una gran voluntad de poder y una visión política, social y económica como los gobiernos de Irán y Venezuela de cómo tiene que ser la Argentina.

Los proyectos iniciales del presupuesto para 2021 planean y aspiran a aumentar el rol del Estado. Esta es una heterodoxia keynesiana activista del Estado que cree que con más inversión pública vamos a acelerar la salida de todos nuestros males.

Lamentablemente, la Argentina está metida en una trampa de estancamiento y decadencia, de la que solo se sale copiando los modelos exitosos del mundo, y no cometiendo los mismos errores que llevaron a Venezuela a la triste realidad que vive desde que asumió Hugo Chávez.

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