Salud

La importancia de tener una correcta postura

Qué hacer para evitar dolores y estilizar el cuerpo

domingo 19 de julio de 2020 - 7:51 am

Trabajar la inteligencia corporal y postural es saber cómo colocar correctamente nuestro cuerpo. Así evitamos lesionarnos al hacer un ejercicio, evitar en el día a día dolores de espalda y podemos tener una apariencia más estética.

Porque tener una figura estilizada también pasa por adoptar una postura correcta. No hay más que ver a una bailarina para ver cómo ser conscientes de nuestro cuerpo y de las posturas que adoptamos también ayuda a moldearla. Una correcta colocación influye en la distribución de la masa corporal y hace que los movimientos de nuestro cuerpo sean más armónicos.

Aprender a colocar el cuerpo mediante ejercicios de corrección postural mejora la elasticidad, gana en flexibilidad, refuerza y tonifica la musculatura, logrando así una mejor protección del sistema óseo. Mejora la capacidad sanguínea y respiratoria y mejora el equilibrio.

La lista de malas posturas que afectan son muchas, estas son algunas de ellas:

1- Colocar mal los pies puede afectar a la salud y a la estética de nuestras piernas y muslos. Unas rodillas con rotación interna provocan cartucheras. Unos pies mal colocados afectan a las rodillas que a su vez afectan a la pelvis y a toda la espalda lo que derivará en piernas torcidas.

2- De la misma manera, no aprender a colocar correctamente la pelvis nos puede hacer aparentar una tripa que no tenemos, ya que no trabajamos la faja abdominal y el abdomen está suelto, produciendo el llamado efecto barriga.

3- Las posturas en la que se adopta una espalda curvada, además de todas las molestias que generan en cervicales y lumbares, también juegan en nuestra contra a la hora de estilizar la figura.

Puede ocurrir también que intentemos adoptar una buena postura y lo hagamos mal por desconocimiento postural y corporal. Dos ejemplos claros:

1- Cuando estamos de pie e intentamos estirarnos y ponernos derechos podemos crear una mala postura. Se nos dice a menudo “ponete derecho”, pero sin educación postural, al intentar ponernos derechos no solo llevamos los hombros hacia atrás, sino también el tronco. Como el cuerpo busca el equilibrio por naturaleza, al tirar nuestro tronco hacia atrás, provocamos una hiperlordosis (curvatura exagerada de las lumbares) añadiendo que los dedos de los pies adoptan la forma de garra llamada martillo para sujetarse al suelo, dado que todo el cuerpo se tira para atrás. Además, tendríamos que tener en cuenta la correcta colocación de los pies, rodillas y pelvis.

2- Cuando estamos sentados e intentamos poner recta la espalda podemos conseguir lo contrario. Intentar estar rectos sin saber colocar convenientemente las lumbares, hace que nos cansemos de esta postura y acabemos resbalando en nuestra silla y sentándonos en el coxis, formándonos una cifosis (curvatura de los dorsales) y afectando a los trapecios y a las cervicales.

De la misma manera que trabajamos otras inteligencias en nuestro día a día, es especialmente importante trabajar también la inteligencia corporal y postural. Existen muchos métodos, como los ejercicios de estiramiento en combinación con un trabajo de tonificación muscular.

Fuente: Vogue

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