crisis económica

Los restaurantes porteños deberán pagar 11 impuestos para seguir funcionando

La alta presión impositiva entre tasas nacionales y la Ciudad generó el cierre de varios locales mientras que otros continúan sufriendo los estragos y pelean por no bajar las persianas.

domingo 5 de julio de 2020 - 10:56 am

La pandemia de coronavirus y el establecimiento de una cuarentena estricta ha golpeado a diversos sectores económicos que dependen, en su mayoría, del turismo de gente. El caso del sector gastronómico representa un claro ejemplo de varios segmentos -entre pymes y microemprendimientos- que se han visto golpeados por la crisis y por una actividad totalmente paralizada.

Incluso, la presión impositiva altísima en condiciones normales, se convirtió en un estrago para la gastronomía. Una fuente del sector detalló para Clarín los 11 impuestos o tasas que debe pagar con su restaurante funcionando al 20% con delivery y take away.

“Los impuestos nacionales son el IVA, Ganancias, Bienes Personales, débitos y créditos Bancarios (impuesto al cheque) y los aportes provisionales”. El Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) del Gobierno Nacional cubre sólo una parte de los aportes, por lo que del resto se debe hacer cargo el dueño el empleador.

“Luego están los impuestos locales, en este caso los de la Ciudad -amplia-: Ingresos Brutos, ABL, Inmobiliario, Tasas de ocupación y publicidad y residuos”. Y agrega: “El ideal sería una disminución de la tasa de IVA o la alícuota de Ingresos Brutos (este año se frenó un plan que aplicaba bajas graduales). Pero hoy al no haber actividad lo más urgente es ABL y el Inmobiliario”.

Al respecto, el Gobierno de la Ciudad envío a la Legislatura porteña un proyecto que condonaría el ABL y el Inmobiliario a restaurantes y bares en junio y julio. Para los empresarios es insuficiente y piden que se suspenda el cobro por un año e Ingresos Brutos por seis meses.

Un informe realizado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), detalla que los impuestos pueden llegar a llevarse el 40% de la facturación de un restaurante. “En el caso de los restaurantes -considerando un tamaño grande-, se observa que aproximadamente un 39,8% del precio que paga el consumidor, se origina en impuestos nacionales, provinciales y municipales. Este porcentaje es levemente superior al obtenido para el rubro hotelería debido a la mayor incidencia que tiene en la estructura de costos el componente personal”, resalta.

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