Religión

Revelan que el Padre Kentenich, fundador de Schoenstatt, abusó sexualmente de una monja

Se conoció que el sacerdote -que se encuentra camino de la beatificación- fue apartado y sancionado por el Vaticano de su obra en 1951 tras una investigación apostólica. La causa: una acusación de abuso de poder y abuso sexual cometido contra las religiosas del movimiento

viernes 3 de julio de 2020 - 12:58 pm

Un escándalo sacude al movimiento Schoenstatt, luego que se conocieran documentos de la Iglesia que revelan abusos de poder contra monjas e incluso uno sexual contra una de ellas, perpetrados por el padre José Kentenich, una conocida figura de la historia de la Iglesia del siglo XX.

Kentenich es el creador y figura principal del movimiento Schoenstatt, con una fuerte presencia en la Argentina, donde tiene 20 santuarios distribuidos en diferentes puntos del país.

El padre Kentenich fue fundador de las Hermanas de María, a principios de 1950, y ya había sido cuestionado por la organización predecesora de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que investigó las prácticas del religioso, acusado por las religiosas de su comunidad de “muy manipulador” y de impedir “sistemáticamente a las hermanas su libertad de conciencia”, como ha recogido Die Tagespost.

Sin embargo, esta semana, la teóloga e historiadora de la Iglesia Alexandra von Teuffenbach dio a conocer desde Roma un artículo basado en la consulta de nuevos documentos en los que se señala que los abusos fueron también sexuales en un caso.

Fallecido en 1968, Kentenich lleva en proceso de beatificación desde 1975. Un proceso que se atisba difícil a la luz de los nuevos documentos.

Kentenich es considerado el principal referente del movimiento Schoenstatt. En 1947 tuvo su primera visita a la Argentina y a comienzos de 1952 bendijo el santuario ubicado en Florencio Varela, considerado Santuario Nacional de Schoenstatt.

“Las hacía arrodillarse ante él”

La encargada de revelar esta sanción por parte del Vaticano contra Kentenich por abuso de poder y sexual es la historiadora alemana Alexandra von Teuffenbach y ex académica de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma en una carta enviada al vaticanista italiano Sandro Magister y al diario alemán Die Tagepost.

La también teóloga encontró detalles desconocidos de la investigación contra Kentenich en los archivos recién abiertos del pontificado de Pío XII, donde se encuentra, además, el detallado informe elaborado por el jesuita alemán Sebastiaan Tromp, quien fue nombrado visitador apostólico en el movimiento mariano entre 1951 y 1953.

En el texto escrito por Von Teuffenbach y conocido este miércoles, se asegura que el sacerdote palotino que en 1914 fundó la Federación apostólico de Schoenstatt que daría nacimiento al movimiento del mismo nombre, tenía “un poder absoluto, con frecuencia equiparado a Dios, tanto que en muchas expresiones y oraciones no se comprende con claridad si éstas están dirigidas a Dios Padre o al fundador mismo”. La historiadora y teólogo agrega que eso se explicitaba en actos concretos, como la ceremonia mensual “en que las religiosas debían arrodillarse frente ‘al padre’, extender sus manos hacia él y darse totalmente a él”, escribe. Durante ese proceso, se daba un diálogo en que el fundador preguntaba: “¿De quién es la hija” y estas respondían, “Del padre”; “¿A quién pertenecen los ojos?”, “al padre”; “¿A quién pertenecen las orejas?: “al padre”, etc. Algunas religiosas hacen mención también a preguntas como ¿A quién pertenecen los órganos sexuales”.

Pero la denuncia más grave se da en una carta enviada en 1948 por una religiosa alemana, que según la historiadora, se encontraba en ese momento en Chile. En ella, la monja denuncia directamente un caso de abuso sexual y asegura que “después de lo que había sucedido en ocasión de uno de estos ritos ella no había podido ver más en “el padre” al fundador, sino solamente a un “varón”, diciendo que se había rebelado y sufrido durante un año antes de poder hablar con un confesor al respecto. El visitador apostólico tuvo acceso a la carta y al reunirse con la religiosa la conminó a que le diera su autorización para denunciar en Roma el comportamiento de Kentenich, agregando que “no comprendía cómo religiosas inteligentes podían participar en estas cosas”.

Según Von Teuffenbach, “todo el ambiente descrito por el fundador es muy sexualizado”. Y agrega, en la carta enviada a Sandro Magister, que “después de haber negado inicialmente los hecho, los partidarios de la obra consideraron poder justificar todo: el fundador sólo habría ayudado a las religiosas a liberarse de las tensiones sexuales con un remedio pastoral psicoterapéutico”. Pero en los hechos, en agosto de 1951, Kentenich fue alejado de su obra por un decreto del Santo Oficio. Fue exiliado a Estados Unidos y se le prohibió tener contacto con las religiosas, cosa que Von Teuffenbach, asegura que en la práctica no sucedió. Estas no dejaron de escribirle e incluso calumniar no solo a los visitadores sino también a las religiosas que habían hecho las denuncias, lo que obligó a una permanente intervención el Santo Oficio en el movimiento. La pena contra Kentenich fue finalmente condonada por el Papa Paulo VI en 1965 y el sacerdote falleció en 1968.

Mapa con la presencia de Schoenstatt en Argentina

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