Opinión

“Chocamos seguro “, el presagio de Berni que llegó a la economía

Guillermo "Willy" Kohan

Periodista especializado en finanzas. Colabora asiduamente con distintos medios

El histriónico funcionario tal vez no reparó en que también estaba presentando, mejor que nadie, la sensación que existe hoy en gran parte del ambiente económico

miércoles 1 de julio de 2020 - 9:15 am

Columna publicada originalmente en el Cronista

El que mejor lo definió fue el ministro de seguridad de Buenos Aires, Sergio Berni: “No sabemos si vamos a chocar de frente o de costado. Pero estamos en el Titanic y contra el Iceberg tarde o temprano vamos achocar”.

Al describir el desastre que el coronavirus estaba y está desatando en el conurbano, el histriónico funcionario tal vez no reparó en que también estaba presentando, mejor que nadie, la sensación que existe hoy en gran parte del ambiente económico.

También entre muchos dirigentes políticos del propio oficialismo que observan perplejos como aumentó exponencialmente la desconanza de empresarios e inversores a medida que el presidente Alberto Fernández se ha venido cristinizando cada vez más desde que asumió, lejos de los gobernadores y referentes moderados del PJ con los que llegó al poder y prometió gobernar.

Ni siquiera los amagues de un acuerdo parcial por la deuda logran descomprimir el pesimismo instalado en el mundo de los negocios estas semanas. La realidad de una cuarentena eterna para la economía aumenta la angustia sobre el futuro de las empresas, los comercios, el empleo y sobre todo el ingreso de las familias.

Y las inconsistencias macro que se acumulan en la Argentina porla profundización del déficit fiscal y la consecuente súper emisión monetaria para cubrirlo, profundizan todavía más la incertidumbre en el corto y el mediano plazo.

Lo que se discute es el tamaño de la pesadilla que habrá que transitar, como mínimo, en el segundo semestre. Si la debacle fiscal que solo se atiende con emisión de billetes no puede terminar en una explosión inflacionaria que profundice aún más la pobreza y determine mayor inestabilidad política. Los números de caída de actividad y los pronósticos son aterradores.

Ante el panorama de una verdadera tierra arrasada en la economía y las empresas, aumenta el riesgo de una deriva política más radicalizada para el futuro en el país, que siga afectando con mayores impuestos y expropiaciones directas o indirectas la rentabilidad, los derechos de propiedad, y libertad económica.

Veamos algunos de los argumentos y datos relevantes que se mencionan estas horas en los encuentros vía Zoom, donde se cruzan empresarios, periodistas, funcionarios, magistrados, ex funcionarios, modelos, actores, deportistas, influyentes y charlistas de todo color y pelaje:

La negociación de la deuda

Nadie asegura a esta altura que se vaya a lograr un acuerdo amplio y exitoso, que impida juicios de bonistas contra la Argentina, y sobre todo que dispare un derrumbe de la tasa de riesgo país. La clave es lograr esa reducción, que en el mejor de los casos no llegaría a perforar 1500 puntos sin un acuerdo con el Fondo avalando un plan fiscal que hoy se desconoce.

Es clave evitar un default generalizado para mantener el crédito internacional para las empresas, sobre todo prefinanciar las futuras siembras y cosechas. También para facilitar el crédito en pesos que el Gobierno va a necesitar para poder emitir letras y bonos y absorber el tsunami de emisión monetaria que seguirá mucho tiempo por el efecto de la hiperrecesión y el Covid-19. La síntesis sería que un acuerdo es relevante porque evita un colapso mayor para las empresas y el empleo; y aleja el peligro de hiperinación. Pero no alcanza de por sí para cambiar el clima de pesimismo. Es apenas el punto de partida.

El fantasma de la hiper

Economistas muy serios y ortodoxos en lo monetario y scal como Javier Milei consideran que al ritmo que la Argentina viene emitiendo, agravado porla cuarentena eterna para la economía, con caída de actividad y caída de la demanda de dinero, el riesgo de una hiperinación es creciente.

Más si el anuncio del Gobierno es que la salida de la pandemia será con expansión monetaria. Más inación y más décit para salir del décit, se considera una estrategia “demencial”,según califica Milei. Otros opinan que el potro se puede domar, con alta inflación sin duda, pero sin llegar a la hiper. Arreglando en parte la deuda, licuando con inacciones en torno a 40/60% anual por varios años, con un programa económico peronista, de intervención y controles, y pesos en los bolsillos de los sectores más dependientes del Estado para garantizar éxito electoral. Depende en parte de la renegociación de la deuda y la capacidad del equipo económico de recomponerla conanza.

Reemplazo para Guzmán

Siempre se habla de los economistas que trabajaron con Alberto Fernández y Sergio Massa: Martín Redrado, Miguel Peirano, Marco Lavagna y Daniel Marx. Ninguno parece por ahora disponible ni en condiciones de pasar el filtro de Cristina.

Ganadores y perdedores

El retorno de la grieta por el agravamiento de la peste y sus consecuencias de mayor crisis y mal humor social y económico dejan como claros ganadores estos días a los tributarios de Cristina Kirchner y el Instituto Patria. La vicepresidenta se ha colocado otra vez en el centro de la escena y nadie duda que el poderreal pasa por ella, al punto que crece la la de integrantes del Círculo Rojo que le piden audiencia. Alberto trata de evitar una derrota.

El Presidente hoy necesita recuperar autoridad, que no aparezca débil ante los designios de Cristina. Ha caído en popularidad por acercarse tanto a las posiciones extremas de quien lo llevó a la presidencia. En su necesidad de hacer todo el tiempo equilibrio, defrauda a todos. Su agenda se agota en la administración de las cuarentenas y en la renegociación de la deuda. Lo acusan en el Instituto Patria de gradualista, en tanto sus aliados lo quisieran ver más aguerrido contra los proyectos de izquierda del Patria.

Proyecto de Máximo 2023

Volviendo a Cristina, por ahora parece allanado el camino para su proyecto de sucesión política liderado por su hijo Máximo, con cada vez mayor presencia territorial de La Cámpora en la decisiva provincia de Buenos Aires y el país.

“Guste o no guste, es el único proyecto político del oficialismo en la cancha” advierte el periodista Alberto Valdez. Será otra batalla futura, pero de momento rige la amante ley que impone límite de dos mandatos a los intendentes, y obliga a la mayoría de los alcaldes peronistas y también de Cambiemos a retirarse.

No todos tienen la sucesión asegurada con esposas o eles lugartenientes. Lugares que aspiran ocupar muchos dirigentes camporistas en el futuro, tal como ya lo lograron en muchos distritos mirando las parlamentarias de 2021 y la de cargos ejecutivos en 2023.

Otro ganador, Axel

También Axel Kicillof aparece como ganador a medida que la política y la economía se ponen más ásperas. Se aseguró un blindaje económico y, en lo posible, sanitario para transitar el drama de los próximos 18 meses, con el objetivo de cuidar el bastión electoral que resulta determinante para mantenerse en el poder.

Preservar el Gran Buenos Aires es crucial para la verdadera batalla de fondo que se dará el año que viene: aspirar a un contundente triunfo parlamentario que permita avanzar en una reforma constitucionalsesgada a un mayor estatismo, que podría traer consecuencias para las inversiones y elsector privado.

Verdadera reforma judicial

A la vez, las elecciones del año próximo son determinantes para avanzar en una reforma de la Corte Suprema, no solamente en la ampliación de sus miembros,sino también en la conformación de salas según especialidades que aseguren las mayorías para los ideales de Justicia Legítima.

Massa logra el empate

Sergio Massa trata de lograr un empate y por ahora lo está logrando. Se coloca equidistante para cuidarsu buena relación con Máximo Kirchner que le garantiza que le cumplan su cuota de poder en el acuerdo con Alberto y Cristina.

Es el presidente de la Cámara de Diputados y son respetados a pleno sus dominios en AySA, el ministerio de Transporte, el Enacom y el BICE. Aspira a ser el nexo entre el establishment económico y Máximo Kirchner. Sabe que no tiene el indulto de Cristina y buena parte de su inuencia está a tiro de decreto.

Albertistas en la mira

El ministro de Transporte Mario Meoni, el secretario de Planeamiento Gustavo Béliz y la ministra de Justicia Marcela Losardo aparecen hoy como los más cuestionados por el Patria. Héctor Recalde quiere colocar en Trabajo a su hijo, el senador Mariano Recalde. Béliz y Losardo promueven una reforma judicial demasiado republicana para las ideas de Cristina y su comité de expertos que integran Carlos Zannini, Graciana Peñafort y Eugenio Zaffaroni.

COMENTARIOS