La Liga

Líder pero con sabor a despedida: Barcelona y otro tropiezo en Balaídos

El conjunto catalán igualó 2-2 ante Celta de Vigo y le sacó un punto de diferencia al Real Madrid, que completará la fecha mañana ante Real Sociedad con la posibilidad de quedar primero

sábado 27 de junio de 2020 - 3:29 pm

Por Santiago Caruso (@Santiago_Caruso)

Barcelona igualó 2-2 contra Celta de Vigo en su visita a Balaídos y volvió a ceder puntos. Con el empate superó la línea de Real Madrid y quedó como líder del torneo, aunque los dirigidos por Zinedine Zidane tendrán la posibilidad de saltar a la cima cuando completen la fecha 32 de La Liga mañana a las 17 horas (horario argentino) ante Real Sociedad.

De los últimos nueve puntos posibles el conjunto catalán sólo cosechó cinco, algo que va en contraposición con la solidez del cuadro merengue y su andar perfecto en época de pandemia. A falta de seis compromisos, el resultado alcanzado en un escenario donde no consigue triunfar desde 2015, tuvo sabor a despedida de la lucha por el título.

Quique Setién puso en el banco a Busquets y ubicó a Rakitic en su lugar, sin embargo la sorpresa del mediocampo se dio con la inclusión de Riqui Puig. El canterano de 20 años debutó como titular y demostró estar a la altura de las circunstancias: aportó movilidad, buena circulación de pelota y siempre buscó asociarse. Ante el ritmo monótono que suele mostrar la línea de volantes blaugrana, el joven se ganó una nueva oportunidad.

Ansu Fati, el otro atisbo de esperanza que hay en la plantilla, integró el frente de ataque junto a Luis Suárez y Lionel Messi. Nelson Semedo ocupó el lateral derecho, Umtiti retornó a la zaga con Piqué y Jordi Alba completó la defensa.

En esta búsqueda para encontrar un mediocampo acorde al fútbol dinámico y moderno que caracteriza a los mejores equipos del mundo en la actualidad, el croata dejó escapar una oportunidad inmejorable de exhibir sus posibilidades. Impreciso en los pases y con desacertadas coberturas a lo ancho del campo, a los 32 años su nivel está lejos de ser el que obligó a Luis Enrique a sentar en el banco a Xavi Hernández.

En la primera mitad de la etapa inicial Barcelona dominó la posesión y controló el desarrollo del juego, con una rápida recuperación tras pérdida. Si bien no pudo plasmar ese dominio en jugadas de peligro, pudo romper el cero mediante un cabezazo desviado de Piqué luego de un córner ejecutado por Messi.

Hasta que a los 20 minutos, el capitán frotó la lámpara y se abrió la cuenta. Un tiro libre en la puerta del área provocó que todo Celta de Vigo quede a disposición de defender el hipotético remate del 10 al arco. Este, siempre más inteligente que el resto, engañó a todos y le tiró un centro a Suárez, que habilitado puso el 1-0 de cabeza.

El gol significó un punto de inflexión en el cotejo. Los locales, heridos en su orgullo, comenzaron a forzar los errores culés y emparejaron el trámite con algunas llegadas al arco defendido por Ter Stegen. Dichos ataques tuvieron su recompensa en apenas 5 minutos del complemento: Rakitic entregó mal un balón con el equipo en salida, lo interceptaron y Okay Yokuslu le cedió la igualdad parcial a Fedor Smolov.

A los 14 el entrenador Oscar García dispuso de tres variantes, entre las que se encontró el ex Barcelona, Rafinha Alcántara. El brasileño se hizo protagonista del partido y manejó con criterio las posesiones de los suyos, con la sabiduría adecuada para saber en qué momento acelerar. Y para aclararle al presidente Josep Bartomeu que su salida fue otro de los tantos errores que cometió en materia de fichajes.

Una jugada aislada volvió a demostrar que lo mejor del -hasta el momento- puntero son sus individualidades: Luis Suárez encontró en el área una pelota que conducía Messi y fabricó una jugada brillante para el 2-1 a los 23 minutos. Con el contador de su lado, Setién apeló a los cambios: Braithwaite por Ansu Fati, Junior Firpo por Jordi Alba, Antoine Griezmann por Suárez y Arthur por Riqui Puig. Sin Puig ni Fati, el equipo perdió frescura.

A falta de dos minutos para cumplir el tiempo reglamentario, Iago Aspas sacó a relucir su mote de “crack” con un tiro libre de zurda por afuera de la barrera que se coló junto al palo más lejano del guardameta alemán. A esa altura, esperar una nueva respuesta del Barcelona se resumía a que suceda otro milagro individual, que nunca llegó.

Así las cosas, el conjunto de Messi y compañía quedó líder en soledad, pero con la sensación de que la lucha por el título lo dejó lejos. Por primera vez desde la reanudación, Real Madrid tendrá la posibilidad de sacarle una ventaja de dos puntos, con 18 en juego y ante la situación de ambos conjuntos, parecería definitiva.

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