Economía

MSCI mantuvo a la Argentina en la categoría “emergente” y envió una dura advertencia

Entre los países que integran dicho grupo se encuentran Brasil, Chile, Perú, Colombia, México, Sudáfrica, China, Rusia, India, Polonia, República Checa, Hungría y Grecia, entre otros

martes 23 de junio de 2020 - 8:15 pm

A pesar de los pronósticos favorables, Morgan Stanley Capital International (MSCI) mantuvo a la Argentina en la categoría de “economía emergente”, lo que implica que el país no retrocederá de la categoría a la que accedió en junio de 2018 pero a la que no ingresó formalmente hasta mayo de 2019.

A través de su Revisión Anual de Clasificaciones de Mercado, MSCI determinó que la Argentina se mantenga en la categoría intermedia de las tres con las que etiqueta a los más de 80 países que conforman su índice. Además enviaron una dura advertencia: la firma alertó que el país podría ser removido de dicho grupo en caso de que persistan los deterioros en la accesibilidad al mercado.

La posibilidad de que MSCI rebajara la calificación Argentina a la categoría de “frontera” era descontada dentro del mercado local gracias a los mayores controles de capitales que se han impuesto en los últimos meses, incluso más restrictivos que el cepo que rigió durante el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Incluso, cuando en diciembre de 2019 MSCI hizo su última revisión, había advertido que si los controles de cambio persistían, el país sería derivarlo a la categoría de frontera.

Desde entonces, se sumó que la Argentina cayó el pasado 22 de mayo en el noveno default de su historia y se multiplicaron los impedimentos y limitaciones a la entrada y salida de capitales.

¿Qué significa la permanencia dentro del grupo de emergentes? La etiqueta de MSCI suele influir en el flujo de capitales que llegan a cada país, dado que hay diversos fondos globales que se rigen por esta clasificación a la hora de definir el destino de sus inversiones.

La permanencia, por lo tanto, supone que la Argentina seguirá formando parte de un grupo que accede a un mayor flujo de capitales, aunque su participación sea menor.

“La salida del índice hubiera sido negativa en el sentido que el país hubiera perdido más terreno en el radar de las inversiones globales. Pero no creo que hubiera afectado sustancialmente el precio de las acciones argentinas, ya que la mayoría de ellas ya está fuera del mismo”, explicó Santiago Palma Cané, socio de Fimades.

Y añadió: “Hoy los movimientos de los precios están más ligados a lo que pasa con la situación de la deuda y con la evolución de los mercados globales”.

“Dada la volatilidad macroeconómica que tiene la Argentina, la calificación termina siendo una cuestión secundaria, complementaria”, coincide Martín Vauthier, director de Eco Go. “La gran ventaja que se mencionaba en 2018 al cambiar de calificación era que iba a haber un mayor ingreso de fondos a los activos locales. Pero tuvo un impacto limitado y no impidió la crisis de balanza de pagos, el salto en el tipo de cambio, la aceleración en la inflación, la salida de capitales, o el nuevo cepo”, argumentó.

 

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