Alimentación

Los beneficios de las carnes magras

Qué las diferencia del resto de las carnes

viernes 3 de julio de 2020 - 7:04 am

Muchos nutricionistas aconsejan optar por las carnes magras, prefiriéndolas por encima de la roja. Es una fuente excelente de proteínas magras, con un menor contenido de grasa y un menor contenido calórico.

Más allá de las funciones como son la construcción y el mantenimiento de músculos y tejidos, o la regulación de una amplia variedad de procesos corporales, también pueden ayudar a controlar el peso al promover la sensación de saciedad.

No obstante, algunos tipos de carne roja también pueden etiquetarse como magra. Es el caso, por ejemplo, del bistec, el cerdo o la carne picada, la cual suele tener un contenido de grasa del 5 por ciento o menos. Aunque también puede considerarse como magro aquel tipo o corte que contenga menos del 10 por ciento de grasa por cada 100 gramos de producto, convirtiéndose así en una proteína mucho más saludable.

Las magras también contienen una gran variedad de vitaminas y minerales. Por ejemplo, la blanca aporta más cantidades de selenio, vitamina B3 y B6. Mientras que las rojas magras contienen principalmente hierro, zinc, fósforo, vitamina B6 y vitamina B12.

Por un lado, todas las magras contienen buenas cantidades de vitamina B12, responsable de la formación de las células sanguíneas, la síntesis del ADN y un buen funcionamiento del sistema nervioso. Además, son más bajas en grasas saturadas y altas en grasas poliinsaturadas, en comparación con las rojas.

Por otro lado, las magras rojas contienen hierro, necesario para ayudar a que los glóbulos rojos puedan transportar oxígeno. También contiene zinc, necesaria para que el sistema inmunitario pueda funcionar de manera efectiva, la síntesis del ADN y, además, participa activamente en la fertilidad del hombre.

El selenio es un micronutriente con propiedades antioxidantes, que ayudan a evitar que los radicales libres dañen las células, y son responsables del estrés oxidativo, asociado al envejecimiento prematuro y a la aparición de ciertas enfermedades crónicas.

Algunas carnes magras:

Pollo. Es una de las carnes magras (y blancas) más conocidas y populares. Las zonas de la pechuga y de los muslos son las que menor aporte de grasas ofrecen, y se debe evitar la piel, dado que es la parte que mayor porcentaje de grasa contiene.

Pavo. Es otra de las carnes magras más consumidas, debido principalmente a su bajo contenido tanto en grasa como en colesterol. Además de consumirla sin piel, los muslos y la pechuga son las partes que tienen menor contenido en grasas.

Conejo. Destaca también por ser rico en proteína magra. Posee mucha fibra muscular y un porcentaje bajo de grasa.

Algunos cortes de cordero, cerdo y ternera. Algunos cortes de carnes rojas pueden considerarse igualmente magras, ya que contienen menos del 10% de grasa. Es el caso del lomo, el solomillo y el vacío de ternera; los cortes de la pierna de cordero; y el lomo, el solomillo y la paleta de cerdo.

Pescado blanco. Destacan principalmente la merluza, lenguado, abadejo, rodaballo, bacalao, bacaladilla, besugo, rape y gallo.

Fuente: Mía

COMENTARIOS