Política

Ricardo Quintela, en el blanco de los reclamos: las deudas pendientes del gobernador con el sistema de salud

A tres meses de haber iniciado la cuarentena, los reclamos continúan y el gobernador de La Rioja permanecer en el centro de las críticas de un sistema de salud precarizado producto de la desidia provincial.

domingo 21 de junio de 2020 - 8:56 am

A casi 3 meses del inicio de la cuarentena en nuestro país y luego de haber superado la barrera de los 40 mil infectados, el sistema de salud argentino continúa soportando los estragos que causa la pandemia, al punto de alcanzar su límite en el área metropolitana de Buenos Aires. La emergencia de esta nueva enfermedad desnudó las falencias y carencias en materia de políticas públicas y sanitarias que acumulan distintas regiones de la Argentina desde ya hace mucho tiempo. Tal es el caso de la provincia de La Rioja, territorio gobernado por el Partido Justicialista cuyo sistema de salud ha transcurrido más de los noventa días de aislamiento reclamando por mejores condiciones laborales. El destinatario más visible del mensaje: el gobernador Ricardo Quintela.

En su momento, el Consejo Médico había denunciado a través de un comunicado la falta de “insumos para atender los casos, y de elementos apropiados para poder prestar la atención médica con seguridad”. Quienes a su vez se pronunciaron meses atrás fueron miembros del Colegio Médico Gremial de La Rioja, con el objetivo de denunciar “innegable deficiencia en la provisión de medios de protección” y reclamar “pagos complementarios, descansos compensatorios, provisión de equipos de bioseguridad seguros y testificación a todo el equipo de choque”.

A tres semanas de haber comenzado la segunda mitad del año, tratando de mantener en alto las expectativas -en la medida de lo posible-, la cuestión pareciera no haber cambiado. Durante los últimos 21 días se llevaron a cabo más de tres jornadas de protestas dirigidas a la gestión provincial que encabeza Quintela.

Durante las manifestaciones del 3 de junio en la capital, desde APROSLaR (Asociación de Profesionales de la Salud de La Rioja) señalaron que “esta protesta masiva se vio a lo largo y ancho de la provincia, demostrando el malestar creciente en los profesionales y no profesionales de la salud. En Chilecito, Villa Unión, Chamical, Aimogasta y otras ciudades de La Rioja demostraban el gran descontento que existe con acciones concretas”.

El secretario general de la asociación, Rolando Agüero, dejó plasmadas sus críticas haciendo referencia a la gestión provincial: “Desde hace mucho tiempo que solicitamos un reconocimiento al trabajo de los empleados de la salud. Están sordos, ciegos y mudos”, criticó. Entre las principales demandas, Agüero enumeró el pase de planta del personal precarizado, aumento salarial y el pago del bono nacional.

Las protestas callejeras  se tradujeron en una caravana de autos y motos que transportaron a los trabajadores de la salud por distintos puntos estratégicos de la ciudad. Uno de ellos fue la residencia del gobernador, donde se le recordó que la salud continúa siendo un servicio esencial, a pesar de que cuestiones de ese tipo, en la mal llamada “normalidad”, deberían darse por sentadas.

 

 

 

Los ejes del reclamo se centraron en los establecidos una semana atrás, cuando a fines de mayo concretaron una de las tantas protestas en su agenda. En ese entonces, el secretario general de APROSLaR resaltó: “Sabemos que es una situación difícil, pero estamos al frente de esta batalla y necesitamos un reconocimiento. Si no hay respuestas, esto será peor. Si no nos reconocen ahora, ¿cuándo nos van a reconocer?”.

 

 

A pesar de los riesgos que implica la manifestación en las calles en un contexto de circulación comunitaria del virus, los médicos también se hicieron oír en la visita del presidente a la provincia. Durante la jornada del 12 de junio, los trabajadores de la salud de APROSLaR colocaron banderas en el recorrido que tenía planeado realizar la comitiva ejecutiva para hacer llegar sus reclamos: entre ellos, aumento salarial y estabilidad a los trabajadores precarizados.

Otra de las cuestiones manifestadas en los últimos días tanto al poder nacional como provincial, y por consiguiente, a quien lidera la cúpula política en ese territorio, fue el retraso en el pago del bono prometido desde el Ejecutivo. Rolando Agüero advirtió que “venía muy atrasado el pago de la primera cuota del bono”. “Habían dicho que antes del 15 (de junio) iban a empezar a pagar. Nosotros consultamos a los colegas y muchos nos dijeron que no lo cobraron y solo unos pocos lo percibieron. Consultamos en Nación y en la Provincia y nos dijeron que hubo errores de carga y que por eso no se pudo pagar a muchos trabajadores, la gran mayoría de los trabajadores en La Rioja no cobraron el bono nacional“, señaló.

La mayoría de los gremios, entre los que se encuentran AMP, APROSLaR, Ser Salud, la CGT ‘San Martín’ y SITRAPP tienen como denominador común un pedido de 45% de aumento al básico en dos o tres cuotas hasta fin de año, cuestión que el gobierno descartó hasta nuevo aviso. “La última recomposición salarial fue el año pasado, encima fue en negro, nos mintieron. Nos vienen metiendo la mano en el bolsillo hace rato”, dijo el sindicalista Carlos Laciar. Luego, el titular de SITRAPP sostuvo que “somos los salarios más bajos del país” y se mostró de acuerdo en reclamar un aumento salarial del 45%: “es la pérdida del valor adquisitivo de nuestro sueldo”.

Cabe recordar que fue el propio Quintela quien acusó a los médicos de “irresponsables” por haber contraído el virus, ya que, según sus apreciaciones, no tomaron “las medidas precautorias necesarias”. En lo que a él respecta y concierne, las medidas a tomar en materia de salud son una deuda pendiente que la provincia todavía mantiene con todo el sistema sanitario y por las cuales los mismos trabajadores arriesgan su vida día a día en la búsqueda de que se materialicen.

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