Opinión

Deuda: días claves para el futuro político y económico de Argentina

Alan Abud

Licenciado en Gobierno y Relaciones Internacionales y estudiante de Dirección de Negocios Globales. Escribe artículos de opinión sobre política nacional e internacional en su página de Instagram @minutocanciller_

viernes 19 de junio de 2020 - 12:57 pm

La economía argentina atraviesa horas críticas ante el riesgo de caer por novena vez en su historia en default. En las últimas horas, se conoció que el gobierno no pudo alcanzar un acuerdo con los acreedores para la reestructuración de la deuda.

Este viernes finalizaba la nueva prórroga para el cierre de la oferta de canje previa presentación de una nueva propuesta por parte del estado argentino, que debía ser aceptada por los bonistas. El congelamiento de las negociaciones implicó que esa fecha pierda relevancia, sumado a que el gobierno solicitará una nueva extensión del plazo para alcanzar un acuerdo. La posición del gobierno argentino no ha cambiado, no quiere cruzar los 49,99 dólares por bono. En cuanto a los bonistas, las propuestas presentadas por Fintech o Gramercy, por un lado, y BlackRock o Monarch exigen 55 y 54 dólares por bono respectivamente.

Si el Estado no paga los vencimientos adeudados, o no llega a un acuerdo en su renegociación, entrará en default. El mercado de capitales argentino se encuentra en un punto de quiebre en cual en los próximos días se determinara si continua la contracción de los flujos de capital o si, por el contrario, se evita el default, aclarando el oscuro futuro económico del país y sentando un positivo precedente para cuando deba sentarse a negociar la reestructuración de la deuda con el FMI y aquella que se encuentra bajo legislación local.

Sin embargo, los resultados de las negociaciones no alterarán un problema estructural de la economía Argentina: la insaciable necesidad de obtener dólares para mantener el nivel de gasto público. Ante un escenario negativo, esto es, entrar en default, el país tendrá un acceso nulo al mercado para continuar financiándose. Como consecuencia, la necesidad de la divisa norteamericana, por parte de la economía Argentina, podría ser saciada por China. El Gigante Asiático es consciente de la vulnerable situación en la que se encuentra Argentina y que se complejizará aún más si el país entra en default. La Casa Rosada recibirá con brazos abiertos los dólares de Pekín, sin embargo esto tiene un alto costo.

En los últimos 20 años China se convirtió en la principal fuente de financiamiento de estados a los que los bancos y fondos de inversión occidentales no les prestan dinero. En adición, no impone muchos requisitos para otorgarlos a una tasa muy baja, lo que los hace más irresistibles. Por supuesto que no lo hace por bondad, los préstamos los realiza a conciencia de que no podrán ser devueltos. Como consecuencia, los países cancelan sus deudas cediendo parte de los recursos naturales que China precisa en demasía para continuar desarrollando una economía con crecimiento superior al 6% anual (el año 2020 será la excepción producto del impacto que generará pandemia). Parte de esto ya ocurre en Argentina, muchos de los grandes proyectos de infraestructura de los últimos 10 años fueron financiados por el país asiático y como resultado, hoy la deuda con China asciende a US$17mil millones.

La ayuda económica en el pasado (préstamos y Swaps de monedas) obligó al país a cederle al Gigante Asiático territorio en la provincia de Neuquén para el establecimiento de una base espacial. En este caso, las reservas de gas, petróleo y litio ponen al país en la mira de China. Estos recursos poseen un valor estratégico para los asiáticos por lo que serán una importante moneda de cambio para saldar préstamos.

En agosto del 2019 (días después de obtener la victoria en las PASO) el entonces candidato a presidente del Frente de Todos le advirtió al FMI que de no llegar a un acuerdo en la renegociación, tenía en su poder un jugoso paquete de económico de China para continuar financiándose en dólares. Aceptar este dinero no hará más que profundizar la dependencia económica con China y aumentar una deuda que ya es difícil de saldar.

China sigue con detenimiento el desarrollo de las negociaciones a la espera de un resultado negativo. Pese a la diferencia en las propuestas del gobierno y bonistas, será crucial alcanzar un acuerdo. El futuro económico de Argentina se definirá en las próximas semanas, la soberanía sobre sus recursos también.

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