Salud

Consejos a la hora de calefaccionar el hogar

Consejos para evitar problemas de salud

sábado 27 de junio de 2020 - 7:03 am

Con la llegada del invierno es indispensable el uso de la de calefacción para mantener una temperatura corporal adecuada. Si bien no es mala en sí misma, cuando no se realiza un mantenimiento adecuado de sus sistemas o la temperatura es excesiva, pueden aparecer diferentes problemas de salud.

Deshidratación, infecciones o problemas respiratorios, empeoramiento de las alergias, sequedad de piel y mucosas, dolor de cabeza, problemas de sueño, son algunos de ellos. Estos efectos secundarios son diferentes en función de las características individuales de cada persona y del sistema de calefacción.

¿Hay una temperatura adecuada?

La temperatura ideal para mantener la casa es de 19ºC a 23ºC. En general, una persona en reposo comienza a sentir frío con temperaturas inferiores a 20ºC; pero se ha demostrado que la temperatura de confort varía mucho en cada una, pudiendo existir diferencias de entre 0,2 y 4ºC.

¿Cómo afecta a la salud del aparato respiratorio y a las vías nasales?

La temperatura excesiva y la sequedad del ambiente favorecen a la aparición de catarros e infecciones respiratorias. El calor excesivo hace que disminuya la capacidad defensiva del organismo. La sequedad ambiental hace que se sequen las mucosas de la nariz, boca, faringe, tráquea, etcétera, y se bloquea la producción de moco, facilitando la proliferación y colonización de los microorganismos en las fosas nasales y la vía respiratoria. Los pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, como el asma o EPOC, son los más propensos a sufrir complicaciones.

Aunque menos frecuente, algunos tipos de calefacción pueden producir sustancias tóxicas, que en grandes cantidades son nocivas para la salud y el medioambiente. Un problema más grave es la producción de monóxido de carbono cuando hay una mala combustión del material usado para generar calor. Si la intoxicación es leve puede aparecer dolor de cabeza, náuseas, mareo y somnolencia, pero si es grave puede llegar a producir la muerte. Es importante comprobar el correcto funcionamiento de los sistemas de calefacción y ventilar la casa.

¿Puede influir o agravar la sequedad ocular?

La sequedad del ambiente también produce sequedad de la mucosa ocular, provocando irritación, picor, pesadez y enrojecimiento de los ojos. Si no se puede evitar estar en ambientes secos o con la temperatura elevada, es recomendable usar lágrimas artificiales con cierta frecuencia para hidratar los ojos.

¿La calefacción encendida durante la noche puede provocar problemas de sueño?

La cantidad y calidad del sueño depende de la temperatura corporal y del ambiente. Durante la noche el cuerpo reduce la temperatura para inducir y mantener el sueño; de manera que una temperatura ambiental elevada puede dificultarlo. Para tener un buen descanso se recomienda que la temperatura sea unos 2 o 3ºC menor de la diurna.

¿La calefacción a una temperatura elevada puede desencadenar dolor de cabeza?

Produce dilatación de los vasos sanguíneos del cerebro, dando lugar a dolor de cabeza y sensación de embotamiento. Hay que disminuir la temperatura y beber abundantes líquidos para estar hidratados.

¿De qué manera afecta a la piel?

El calor y el ambiente seco favorecen a la deshidratación de la piel, picor, enrojecimiento y tirantez. Son especialmente susceptibles a los cambios de temperatura y humedad las personas con pieles atópicas o con enfermedades de la piel, en las que la sequedad y la sudoración pueden producir empeoramiento de los síntomas y aumentar el riesgo de infección. Usar crema hidratante a diario.

¿Conviene usar humidificadores?

Se recomienda mantener una humedad del aire de la casa entre el 50 y el 70%. Cuanto mayor es la temperatura ambiente menor es la humedad, favoreciendo la sequedad de la piel y las mucosas. Cuando se tiene la calefacción encendida se debe de prevenir la sequedad humidificando el ambiente. Para ello se pueden usar aparatos humidificadores específicos o colocar cualquier recipiente con agua o un trapo o toalla húmedo, encima de los radiadores; de manera que el agua se evapora produciendo vapor de agua que aumenta la humedad de la casa.

¿Por qué es importante ventilar todos los días?

Las casas se deben de ventilar todos los días para que el aire se renueve y se limpie, eliminando el dióxido de carbono que se produce con la respiración; y, además, se regula la humedad, aumentándola si el ambiente está seco o disminuyéndola si se condensa vapor. También se eliminan las partículas y gases tóxicos generados por los sistemas de calefacción, el humo de los cigarrillos o el generado al cocinar; las partículas de polvo y los microorganismos. Será suficiente con mantener las ventanas abiertas durante unos minutos. En invierno conviene aprovechar las horas de mayor calor o cuando incide el sol para evitar que las estancias se enfríen.

Fuente: Cuidate Plus

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