Sociedad

La cuarentena arrastró al cierre al histórico bodegón de Palermo El Trapiche

Como resultado de la vigencia del aislamiento social y, en consecuencia, la reducción forzada de sus actividades, el histórico bodegón de Palermo tuvo que cerrar sus puertas definitivamente; se despidió de sus clientes y empleados a través de un emotivo mensaje publicado en Instagram.

jueves 18 de junio de 2020 - 10:36 am

En medio de la pandemia por el coronavirus, y en contexto con la crisis económica que atraviesa el país debido a las medidas de aislamiento social dispuestas para frenar la expansión del virus, un histórico restaurante del barrio de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, se vio obligado a cerrar sus puertas. Este martes, con un extenso y emotivo mensaje en las redes sociales, los dueños de El Trapiche se despidieron de sus clientes luego de 30 años en servicio.

“Señoras y señores, desde una cuenta familiar, les compartimos que hemos concluido un ciclo de más de 30 años”, escribieron en su cuenta de Instagram. El Trapiche es uno de los bodegones más icónicos de Palermo, ubicado en Paraguay al 5000.

Lo cierto es que detrás de la clausura de este local hay cientos de empleados con familias que quedarán sin trabajo, en una situación que está lejos de ser favorable. Al respecto, el comunicado continua: “Los vínculos que se han generado en esta historia componen a la gran familia que somos. Lo hemos concluido junto a los trabajadores que han representado al Trapiche hasta el último día. Ellos han sido muy comprensivos, nos han acompañado y los acompañaremos. Extrañaremos dichos vínculos eternamente, nos conocimos a los abrazos, nos hemos querido, admirado (por lo que cada uno hacía por su familia), nos hemos tenido mucho cariño y no los vamos a olvidar nunca”.

“Les estaremos eternamente agradecidos a nuestros empleados, ellos han sido El Trapiche”, sigue el emotivo texto. Luego da cuenta de que, en tiempos de pandemia y aislamiento social, la despedida no fue de la manera que hubieran elegido: “Por suerte, gracias a una serie de protocolos que nos juntaron de a pequeños grupos, hemos podido despedirnos a los codazos y hasta lágrimas”.

Por último, el escrito se refiere a los clientes que pasaron por el histórico bodegón durante los últimos 30 años: “Extendemos el agradecimiento a nuestros clientes, con los que todos hemos tenido relaciones muy lindas. ¡Gracias por invitarnos a sus fiestas! Nos despedimos, El Trapiche es más que un bodegón y una esquina, es todo aquello que hemos vivido juntos, todo lo compartido, todo lo comido, y todo lo soñado. Gracias, gente, por el eterno amor que hemos construido en estos 30 años”.

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