Crónica

El rey volvió al palacio pero Barcelona mostró una vez más sus carencias habituales

Por: Santiago Caruso

Con un gol de Lionel Messi de penal, el conjunto catalán se impuso por 2-0 ante Leganés por la fecha 29, en el regreso al Camp Nou tras el parate por la pandemia

Todo análisis o comentario que se produzca a continuación en las siguientes líneas deberá ser leído con el atenuante de que recién se trata del segundo partido luego de una larga inactividad de más de tres meses, cuya extensión resultó algo inédito para el fútbol, pese a que varias cuestiones sean una repetición del último tiempo.

Apenas tres días después del encuentro ante Mallorca, que decretó el regreso del Barcelona a la actividad en tiempos de coronavirus, Quique Setién apeló a la rotación para enfrentar a Leganés en la vuelta al Camp Nou. Sólo Ter Stegen, Sergi Roberto, Piqué, Busquets, Messi y Griezmann repitieron titularidad; mientras que Lenglet, Junior Firpo, Rakitic, Arthur y Ansu Fati se sumaron a ellos en lugar de Ronald Araujo, Jordi Alba, Arturo Vidal, De Jong y Braithwaite.

Si bien las urgencias de Mallorca (18°) y Leganés (20°) en la tabla de posiciones son las mismas (salir de la zona de descenso), esta tarde el cuadro catalán se encontró con un rival bien plantado. Casi nunca logró encontrar espacios entre la línea de 5 defensores y de 3 mediocampistas que propusieron los dirigidos por el Vasco Javier Aguirre. Incluso, hasta antes de los 15 minutos le tocó sufrir algunas claras situaciones de la visita que bien desactivó Lenglet.

Sin la energía que suele aportar Arturo Vidal, Barcelona volvió a mostrar un ritmo monótono y cansino para manejar la pelota que facilitó el trabajo defensivo del último equipo de La Liga. Una de las pocas veces que Messi tuvo campo por delante fue derribado con un tackle propio del rugby que dejó su imagen para la viralización en redes sociales, la otra combinó bien con Arthur aunque debió deshacerse del balón en la puerta del área por la cantidad de hombres celestes de alrededor.

Otra de las pocas oportunidades que Barcelona consiguió filtrarse con frescura entre los bloques del Leganés, encontró a Ansu Fati en posición de remate. El joven de 17 años se animó al tiro y abrió el resultado con un certero disparo junto al palo más lejano de Iván Cuéllar, a los 41 minutos de juego.

La segunda mitad acusó un desgaste lógico dadas las circunstancias, lo que favoreció al conjunto de mayor riqueza individual. Allí el rey dijo presente en su palacio, aprovechó las piernas cansadas de sus marcadores y sus gambetas comenzaron a fluir con naturalidad.

También aparecieron los espacios. El Diez habilitó a Semedo -ingresó por Sergi Roberto- en una de sus incursiones por la banda derecha y el portugués le cedió el 2-0 a Griezmann de frente al arco. Sin embargo el VAR anuló la acción por un fuera de juego milimétrico -pero fuera de juego al fin- del lateral.

Minutos más tarde, Messi empleó una jugada que sólo distingue a los genios absolutos. Comenzó en el círculo central a pura gambeta, le tiró un caño a Unai Bustinza -el mismo que lo frenó con un tackle en la etapa inicial-, dejó en el camino a varios contricantes y cuando se metió al área tras una pared con Suárez -entró por Ansu Fati- recibió una infracción.

El colegiado Juan Martínez Munuera sancionó penal y el argentino anotó su gol número 21 en las 29 fechas que van del campeonato. De esta manera estiró a 7 gritos su diferencia con Karim Benzema (Real Madrid), único escolta en la nómina de artilleros.

Leganés se diluyó hasta desparecer del campo. Jonathan Silva, una de las representaciones albicelestes con las que contó el cotejo además del mejor jugador del planeta, le dejó su lugar a su compatriota Guido Carrillo al minuto 70 para ver si la acumulación de delanteros ayudaba a torcer un rumbo que parecía incorregible.

Los culés estiraron una vez más la ventaja en la cima del torneo (64) y Real Madrid (59) tendrá la posibilidad de quedar nuevamente a dos puntos cuando reciba el jueves al Valencia desde las 17 horas (horario argentino).

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