Política

El Gobierno gasta más en Aerolíneas Argentinas que en luchar contra el hambre

El Instituto para el Desarrollo Social Argentino analizó la intención del Estado de expropiar Vicentin para recuperar "la soberanía alimentaria"

martes 16 de junio de 2020 - 8:40 am

Puntos a destacar en materia de finanzas: el Estado gasta más en subsidios a Aerolíneas Argentinas que en la lucha contra el hambre.

A esa conclusión llegó el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), al hacer un paralelismo entre la intención del Gobierno de expropiar Vicentin para recuperar “la soberanía alimentaria” contra la “soberanía aérea” que prometía con la estatización de Aerolíneas Argentinas.

“El argumento es la defensa de la ‘soberanía alimentaria’. El fundamento es análogo al que se utilizó para justificar la estatización de YPF, donde se apeló a la ‘soberanía energética’, y la de Aerolíneas Argentinas, donde se planteó la ‘soberanía aérea’. Dándole tono épico y patriótico a la propuesta, se pierde la oportunidad de hacer una evaluación objetiva de cuáles son los beneficios y costos de que el Estado impulse este tipo de intervenciones”, señaló un texto difundido por IDESA.

En ese sentido, el instituto remarcó cómo las expropiaciones incidieron en la situación fiscal del Estado. En el caso de Aerolíneas Argentinas, según datos de ASAP y del Presupuesto Nacional entre el 2008 – el año de la estatización – y abril de este año, el Ejecutivo asignó $28.000 millones por año en subsidios y aportes de capital.

En paralelo, en el Plan Alimentario del Ministerio de Desarrollo Social, el Gobierno gastó $18.000 millones por año a precios actuales. “Esto significa que, desde la estatización de la compañía aérea, el Estado nacional destinó 50% más a Aerolíneas Argentinas que a la lucha contra el hambre”, subrayó IDESA.

De prosperar la expropiación de Vicentin, el resultado previsible será una enorme transferencia de fondos públicos en favor de sus empleados, los acreedores y los millonarios dueños expropiados que, tarde o temprano, deberán ser indemnizados: “No hay ninguna razón para que con la expropiación el hambre disminuya. Mientras tanto, resulta extremadamente contradictorio que el Estado decida hacerse cargo de la deuda de Vicentin (del orden de los U$S1.350 millones), cuando le está pidiendo a sus acreedores que acepten quitas y períodos de gracia porque no puede pagar su propia deuda en dólares”, culmina IDESA.

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