Belleza

Trucos para un delineado de ojos profesional

Tips para poner en práctica y lucir un make up prolijo

lunes 22 de junio de 2020 - 7:01 am

Si querés conseguir un delineado de ojos profesional, existen una serie de pasos y consejos que pueden serte útiles en este propósito.

Lo primero a tener en cuenta, es que para hacerlo perfecto hay que usar un delineador, no un lápiz. Aunque los lápices son quizá el producto más versátil para trabajar el ojo, ya que podés usarlos como sombra, para delinear o para intensificar la mirada aplicándolos en la línea de agua, nunca tendrán la precisión y facilidad de uso de un delineador.

Por tanto, a no ser que estés buscando un efecto difuminado, es imprescindible hacerse con un delineador porque éstos incorporan un aplicador específico que permite una aplicación más precisa y con un pigmento más saturado.

Dentro de los delineadores encontramos opciones de múltiples formatos y texturas. El más sencillo de aplicar es el formato pluma. Este incorpora la tinta y la herramienta de aplicación, que suele estar preparada para deslizarse fácilmente, por lo que es ideal para principiantes. Otra opción no tan sencilla son los delineadores en gel, que permiten modificar el trazo en función de la herramienta que utilice y modular la opacidad del mismo según la cantidad o presión que aplique sobre el párpado.

Lo ideal es comenzar por la parte más complicada: el extremo. Si, como primer paso, realizamos el trazo para marcar la dirección del ala, nos aseguramos la simetría en ambos ojos y ahorraremos tiempo en correcciones después.

Cuando veas que ambos trazos llevan la misma dirección, delineá el resto del ojo a ras de las pestañas. Podés hacerlo de dentro afuera o de fuera a dentro, como más cómodo resulte, pero que no quede espacio entre las pestañas y el delineado. Éste debería llegar desde el rabillo del extremo hasta el lagrimal (podés alargarlo un poco más en esta zona si querés una mirada muy felina), y el final del rabillo debería estar conectado con el resto del trazo.

Un truco es encontrar un punto de apoyo, no realizar el trazo a mano alzada. Lo mejor es que te ayudes del meñique o del lateral de tu mano para descansar sobre el rostro y así poder aplicarlo con seguridad.

En cuanto al tipo que mejor sienta a cada ojo, si bien es cierto que cada forma acepta más un tipo que otro, todo depende del gusto de cada una. La única teoría a tener en cuenta es que la proyección siempre sea ascendente para realzar y estilizar la mirada. Para conseguirlo, trazá una línea imaginaria desde el lagrimal interno del ojo hacia la pupila y, continuando esa línea, obtendrás el trazo ascendente para cada forma.

Para evitar que se calque en el párpado superior. la solución más sencilla es usar productos de secado rápido que eviten que se transfiera al párpado mientras todavía está húmedo. También es conveniente cuidar la postura mientras lo aplicás: levantar el mentón mientras mantenés la mirada horizontal al espejo hará que el ojo se mantenga abierto y el párpado superior no entre en contacto con la raíz de la pestaña.

Fuente: Vogue

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