Coronavirus

Exclusivo | Las voces de la pandemia: cómo se vive en una ciudad sin coronavirus

María Gracia López Tóffoli

Periodista. Estudiante de Ciencias de la Comunicación Social (UBA)

Diversos testimonios ponen en palabras lo transitado durante casi tres meses de cuarentena, en una ciudad que todavía no registra casos de coronavirus.

domingo 14 de junio de 2020 - 12:43 pm

Al viernes 12 de junio, ochenta y cuatro días fue el tiempo que transcurrió desde el inicio de lo que se encamina a ser la “cuarentena” más larga del mundo. Al día de hoy, con el epicentro de infectados en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), varias provincias y localidades del interior del país comienzan a transitar la “fase 5”, una de las etapas más esperadas que pretende brindar un marco de “libertad” en un contexto de confinamiento impuesto necesariamente por la pandemia actual.

Ubicado a más de 300 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires -al noroeste del territorio bonaerense- y con una población que ronda los 30.000 habitantes en su ciudad cabecera, el partido de Lincoln constituye uno de los 28 distritos de la provincia (de un total de 135) que no ha registrado infectados por Covid-19 desde el inicio de la cuarentena. Los casi tres meses de encierro construyeron las “voces de la pandemia”; discursos, vivencias y opiniones de linqueños que hoy más que nunca reflejan cómo se sobrepusieron a los efectos del aislamiento y cómo es ser parte una localidad que hasta el momento no ha padecido en carne propia la enfermedad.

En tiempos en los que la cotidianidad se encuentra mediada por la virtualidad, Nexofin tuvo la posibilidad de acceder a varios testimonios de diversos sectores que hoy escriben -podría decirse- el diario de cuarentena.

 

Controles sanitarios en uno de los accesos a la ciudad

 

Noelia Hernández es peluquera desde hace 12 años. La primera etapa de su profesión la ejerció desde su casa y desde hace cinco años trabaja en el mismo local por el que, al día de hoy, paga un alquiler. Las medidas de aislamiento impuestas por el DNU a mediados de marzo y en el marco de un parate económico casi total, pusieron en jaque su permanencia en el lugar, al punto de considerar cerrar aquello que con tanto esfuerzo había conseguido: “A los 15 días de la pandemia había avisado a la inmobiliaria que cerraba el local. Lo llamaba para cancelar el contrato. Ya tenía pensado los arreglos que iba a hacer en mi casa, donde tengo un garage cerrado, para poder instalarme allí”, relató Herández en diálogo con este medio, quien asegura que “el primer mes fue terrible porque estuve un mes y medio sin abrir el local“.

El aislamiento obligatorio implicó un desequilibrio en la rutina diaria para todos los argentinos, entre ellos los linqueños, que a pesar de vivir en una ciudad que no presentaba ni presenta casos de Covid-19, se tuvieron que ajustar a las medidas emitidas desde el Poder Ejecutivo Nacional, que alcanzaron tanto a niños y adultos como a las personas mayores.

Tal es el caso de Mario Aranda, un jubilado ferroviario que a sus 72 años de edad relató “nunca haber imaginado pasar por una situación de éstas características“. Conocido en el barrio como “Aranda”, Mario contó a Nexofin que la pandemia le cambió todo: “Ya no podía salir ni hacer los mandados para la casa. Además salía a la calle a visitar amigos y familia y desde que empezó todo esto no lo pude hacer“, expresó en relación a lo vivido antes del ingreso a la fase 5. Mario considera que el mayor temor que le produjo la enfermedad fue ver la cantidad de gente que moría en otros países.

A pesar del malestar que implicó para toda la comunidad permanecer encerrados durante aproximadamente 1 mes y medio, las medidas implementadas a lo largo de estos casi 3 meses permitieron que Lincoln sea uno de los privilegiados en no contar con circulación comunitaria del virus.

En ese marco, el intendente del distrito, Salvador Ignacio Serenal, explicó a este medio cuáles fueron los motivos por los que, según él, el municipio se encuentra libre de Covid-19: “El hecho de que no presentemos infectados por coronavirus se lo atribuimos a un trabajo muy organizado y en conjunto con el gobierno; nosotros que somos el ejecutivo, las instituciones intermedias -como los bomberos-, el consejo deliberante y la sociedad que ha sabido entender la situación y se ha ido adaptando a la normativa tanto del gobierno nacional y provincial como del local”.

 

Salvador Serenal, intendente de Lincoln

 

También, a partir de un control muy exhaustivo en la entrada del distrito y en las localidades del mismo pudimos no sólo controlar y saber quién venía si no también hacer foco en la parte epidemiólogica: si se llegaba a presentar algún caso nosotros estábamos atentos al control de esa familia y su entorno; sabíamos que con los permisos que otorgábamos teníamos controlada esa situación”, continuó Serenal.

 

Controles sanitarios en uno de los accesos a la ciudad

 

A lo largo de éstos tres meses, las medidas del aislamiento se fueron flexibilizando teniendo en cuenta el correr de los días en la ciudad sin casos de coronavirus. Entre las que se implementaron: se utilizó el sistema “par/impar” de DNI que estableció una regulación de salidas para realizar las compras de acuerdo al día del mes y al número de documento; se procedió a la apertura de comercios con el sistema de toque de sirena a las 17 horas que anunciaba el cierre de actividades; se habilitaron las salidas deportivas de acuerdo a un horario establecido; entre diversas cuestiones.

El cambio de fase en la localidad produjo que el tránsito de gente alcanzara un porcentaje de 90 puntos. El municipio cuenta no sólo con un hospital de campaña que posee noventa camas -sin uso hasta el momento- con sus respectivos tubos de oxígeno, sino también con cinco respiradores, insumos contemplados en los 26 millones de pesos que se invirtieron en materia de salud y que incluyen desde la capacitación para todo el personal del área hasta el equipamiento adecuado. “Durante el pasado viernes el gobernador Axel Kicillof hizo la entrega de un respirador, y estamos a la espera de tres respiradores que la gente a través de sus donaciones pudo comprar”, relató el intendente de Juntos por el Cambio, quien aseguró que la próxima batalla a ganar “es la económica”.

 

Serenal -centro- junto al gobernador Axel Kicillof en la entrega de un respirador

 

En ese sentido, se le consultó sobre la coordinación con Kicillof, en un contexto en el que las diferencias políticas debieron ser dejadas a un lado. Al respecto, Serenal comentó que “todos los intendentes mantienen una línea directa con la ministra de gobierno, Teresa García, y también con el Jefe de Gabinete, Carlos Bianco. A su vez, agregó que poseen un grupo de Whatsapp y a través de esa plataforma y de “Zoom”, les informan sobre las distintas actividades.

En lo que concierne al ámbito de la salud local cuya secretaría se encuentra a cargo del Dr. Sergio Lorenzo (MP 110701), en un trabajo en conjunto con distintas áreas, se decidió dividir el sistema de salud, para atender a los futuros pacientes con Covid-19, por un lado, y a pacientes con otras patologías, por el otro. Para ello, se designó al hospital municipal de Lincoln “Dr. Ruben O. Miravalle” como el centro de salud encargado de realizar los hisopados.

 

Hospital Municipal “Dr. Rubén O. Miravalle”

 

Lorenzo remarcó cuáles son las diferencias de la localidad con el territorio del AMBA, el cual se ha vuelto foco de infectados: “Uno de los mayores problemas que facilita el contagio de esta enfermedad es el hacinamiento y la proximidad de las personas. En el interior, en lugares chicos, tendríamos más posibilidades de guardar distancia y conservar el aislamiento, a diferencia de las grandes urbes”.

El temor prevalece y sería una utopía pensar que el virus no ingresará a la ciudad. La labor de todo el personal de salud a la par del compromiso de la gente por intentar retrasar la llegada de la enfermedad, es una cuestión a destacar. Frente al impacto económico nacional que ya se registra, Lincoln, considerada ciudad en sí misma pero siempre haciendo alusión al lema “nos conocemos entre todos“, se ha movilizado durante casi tres meses (entre diversas cuestiones) en función de la solidaridad de la gente, motivo por el cual la pandemia se ha adjudicado, entre tantas negativas, un punto a favor.

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