Economía

Premio Nóbel advierte: “El daño del confinamiento será mucho mayor que cualquier daño por contagios”

"Los líderes pareciera que entraron en pánico incluso más que la población", criticó Michael Levitt, ganador del Premio Nobel de Química en 2013

viernes 12 de junio de 2020 - 3:22 pm

El ganador del Premio Nóbel de Química en 2013, Michael Levitt, es una de las voces más críticas contra la decisión de los estados nacionales de aplicar una cuarentena social para evitar contagios masivos.

En diálogo con la BBC Mundo, Levitt explicó que “los líderes pareciera que entraron en pánico incluso más que la población” ya advirtió: “El daño ocasionado por el confinamiento será mucho mayor que cualquier daño del covid-19 que se haya evitado”.

“Estoy seguro de que el confinamiento pudo haber salvado vidas en el corto plazo, pero el daño económico costará vidas”, explicó, y luego acotó: “El confinamiento estricto es el que es peligroso”.

“Yo podría decir que un niño que es golpeado por su padre que está enojado por perder su trabajo es una pérdida terrible, es algo que puede afectar a una persona de por vida. Y eso quizás es una perdida mayor que la muerte de alguien de 85 años”, ejemplificó.

A lo largo de la entrevista, el profesor de biología estructural de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, insiste en que no quiere ser irrespetuoso con las personas que han muerto por el coronavirus, lo cual es una “tragedia”, pero plantea cuán importante hubiese sido discutir y balancear más las medidas tomadas.

Cuando empezó a surgir información sobre el SARS-Cov-2, el doctor en biofísica decidió analizar el desarrollo de su predecesor: el SARS-Cov, que emergió en 2003 en China. “Lo importante era empezar a entender cuán peligroso es (el nuevo coronavirus)”, señala evocando el mes de enero. El investigador inició la recopilación de datos sobre los casos y las muertes que se estaban produciendo en la nación asiática, donde también se desencadenó el nuevo brote, y registró lo que encontraba. Se dio cuenta de que, aunque el nuevo coronavirus avanzaba mucho más rápido que su antecesor, la tasa de letalidad parecía ser menor que la del SARS-Cov. “Vi muy rápidamente, quizás en mi primer reporte del 2 de febrero, que de hecho el virus se estaba desacelerando”, explica.

Consultado por la pandemia en Sudamérica, Levitt aclaró que sigue de cerca lo que ocurre en todo el continente. Al respecto, contó que ha utilizado modelos matemáticos y métodos informáticos para analizar las curvas de contagio en distintos países del mundo y, aunque advierte que no hay certeza absoluta, se ha observado que pasan entre “tres a cuatro semanas hasta que (el virus) empieza a desacelerarse”. Si bien esto ha sucedido en varios lugares, el ganador del Premio Nóbel no se aventura a dar nada por hecho, pues hay otras variables que intervienen como por ejemplo el tamaño de los países. “La conclusión es que aún es muy pronto para saber (qué pasará en Sudamérica). Es difícil saberlo”.

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