Alimentación

Consejos para mejorar la digestión

Qué tipo de alimentos incluir y cuáles dejar a un lado

jueves 18 de junio de 2020 - 7:26 am

Si bien es importante determinar el origen de los problemas digestivos para obtener un tratamiento adecuado, en general es conveniente hacer algunos ajustes en la dieta para producir una mejora significativa en poco tiempo. A continuación, algunas recomendaciones.

Probióticos

La disbiosis intestinal o la alteración de la diversidad de la flora a menudo se asocia con los problemas de digestión. Tratar este desequilibrio a nivel de microbiota se suele traducir en una mejora de la sintomatología de este tipo de patologías.

Es aconsejable aumentar el consumo de alimentos basados en fermentaciones lácticas, como el yogur o el kéfir. Se puede valorar la suplementación con probióticos, la mejor opción son aquellos que incluyen pocas cepas distintas en su composición. Es necesario que cuenten con un alto número de bacterias y que estén avalados por estudios científicos que ratifiquen sus efectos.

Fibra

Se encarga de mejorar el tránsito intestinal. A su vez, produce una serie de fermentaciones que estimulan el crecimiento selectivo de las bacterias que habitan en el intestino. Esta situación propicia la formación de ácidos grasos de cadena corta con propiedades antiinflamatorias, que resultan beneficiosos a la hora de tratar y prevenir varias patologías. Asimismo, incrementa la eficiencia digestiva, lo que se traduce en un menor riesgo de padecer molestias gástricas o intestinales.

Reducir el consumo de procesados

Los productos ultraprocesados que contienen azúcares simples y grasas trans, se relacionan con el empeoramiento de la digestión y con la promoción de enfermedades complejas a mediano y largo plazo.

De hecho, se recomienda que cualquier plan de alimentación se base en el consumo de alimentos frescos, dejando a los ultraprocesados para momentos puntuales.

Evitar el alcohol

A pesar de que algunos combinados alcohólicos cuentan con el apodo de digestivos, las bebidas de esta índole se relacionan con la promoción de la acidez gástrica. Por otra parte, contribuyen al desarrollo de un estado de inflamación crónica e incrementan el riesgo de varias patologías.

Fuente: Mejor con salud

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