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Emotivo video: cómo es la nueva vida de la elefanta Mara a un mes de su liberación

Luego de casi cincuenta años en cautiverio, la elefanta Mara ya cumple un mes en libertad. Mirá el video de su viaje y cómo vive su nueva vida junto a dos elefantas africanas en un santuario en la selva

miércoles 10 de junio de 2020 - 2:12 pm

La elefanta Mara ya cumple su primera semana en el Santuario de Elefantes de Brasil, ubicado en el Mato Grosso, al que fue trasladada desde el Ecoparque porteño en un inédito operativo en medio de la pandemia de coronavirus. Allí, en solo siete días, logró conseguirse una mejor amiga y ya pasó su primera noche fuera del cobertizo.

Según relató Alejandra García, de la Fundación Franz Weber, en un video llamado “El viaje de Mara”, la elefanta habría nacido hace aproximadamente 50 años en India. Luego, fue vendida a un zoologico de Alemania y de ahí pasó por distintos circos. Años después, llegó a la Argentina, siendo la atracción principal de un conocido circo dondo “sufrió muchos abusos y muchos maltratos”, hasta que terminó en el zoológico de Buenos Aires (ahora EcoParque), sola y en un espacio reducido.

Sin embargo, con la cooperación, el compromiso y el trabajo duro de diferentes organizaciones y personas, el animal viajó el mes pasado durante tres días en una caja transportadora hacia un santuario de elefantes en Matto Groso. Su vieja fue exitoso, y cuando Mara pisó la tierra colorada de la selva, decidió descansar en una montaña de arena, para luego ingresar al primer predio, donde se mantuvo alejada de las otras dos elefantas africanas.

Pero una noche Mara se acercó a Rana, otra elefanta, y a partir de ese momento los cuidadores comenzaron a juntarlas. Ahora, se volvieron inseparables.

Mirá el emotivo video de su viaje hacia la liberación:

Mara se siente más cómoda sola, pero generalmente está a solo unos pasos fuera del alcance de Rana“, contaron desde el santuario, y revelaron cómo fue la primera noche de la elefanta fuera de su cobertizo.

Ayer, Mara y Rana siguieron el camino del medio y cenaron al otro lado del lago. Primero hicieron una pequeña fiesta de la tierra y luego alternaron el liderazgo durante el resto de la caminata. Mara se manejó perfecta al principio. Cuando Rana se detuvo, ella se giró para ver si todo estaba bien, y luego Rana tomó la delantera. Los ojos de Mara observaban todo mientras pasaba el lago y parecía sorprendida por la variedad de pastos que la rodeaban. Cenó rápidamente, y sin preocuparse por el heno, inmediatamente comenzó a pastar. Ayer fue la primera noche de Mara tan lejos del cobertizo, pero lo hizo muy bien”, relataron en esta publicación.

Según relatan los cuidadores, hace un mes que Mara comenzó a reconstruir sus comportamiento de elefante: a tomar decisiones, a oler nuevos olores, probar nuevos sabores y escuchar otros sonidos.

 

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