Alimentación

Qué alimentos no conviene guardar en heladera

Los motivos por los que éstos se conservan mejor fuera de ella

lunes 15 de junio de 2020 - 7:44 am

No todos los alimentos necesitan del frío para conservarse. De hecho, hay algunos a los que el frío acelera su proceso de envejecimiento o pierden alguna de sus cualidades organolépticas como sabor y aroma.

Comenzamos por el chocolate, muchos lo guardan en la heladera pensando que así no se derretirá. Pero cuando lo guardamos a temperaturas bajas se forma una capa blanca que hará que su sabor cambie. Mejor conservarlo en un lugar fresco y seco, protegido de la luz.

En un lugar fresco y seco es donde debemos guardar también las cebollas y los ajos. Las bajas temperaturas los endurecen en exceso y hacen que pierdan sus propiedades.

En cuanto a los tomates, pierden su sabor y se detiene su proceso de maduración. A temperatura ambiente, sigue completando el proceso y acumula más compuestos volátiles que potencian su aroma y sabor. Respecto a las papas, las bajas temperaturas aceleran su proceso de envejecimiento, incluso modifica su textura y sabor, ya que con el frío el almidón se convierte en azúcar.

Las frutas de origen tropical y las que proceden de climas cálidos como el mango, palta, ananá, melón, sandía, banana, prefieren la temperatura ambiente. Por ejemplo, tanto el melón como la sandía pierden su sabor y parte de sus propiedades antioxidantes cuando están a temperaturas muy bajas.

Los cítricos son otras frutas que se conservan mejor fuera de la heladera. Además, el frío detiene el proceso de maduración, por lo que si las compramos verdes, solo madurará fuera del frigorífico.

Respecto al jamón serrano, el frío altera su aroma y su sabor, por lo que debemos dejarlo fuera. El queso curado tampoco necesita frío para conservarse. Al revés, las bajas temperaturas lo resecan, agrietan y alteran su sabor. Mejor guardarlo en un lugar fresco y seco, con mayor motivo si se trata de un queso entero.

El café molido o en grano no se debe guardar en la heladera porque puede agarrar olores de la comida, perdiendo así su sabor característico. La mejor manera de conservar su frescura, sabor y aromas es guardarlo en un recipiente hermético, en un lugar fresco y preservado de la luz.

Tampoco es necesario guardar en frío  las conservas porque están preparadas para mantenerse a temperatura ambiente.

Fuente: 65 y más

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