Violencia de género

Su ex irrumpió en su casa, la golpeó con un martillo e intento asfixiarla: ahora la Justicia podría liberarlo

Fátima Aparicio había escapado de su ex marido, Luis Ernesto Rodón, tras los repetidos hechos de violencia. Viajó junto a sus hijos desde Salta a Tucumán, pero el logró encontrarla y casi le quita la vida. El hombre fue detenido pero su prisión preventiva venció ayer y ahora la Cámara de Apelaciones debe resolver si lo excarcela

viernes 5 de junio de 2020 - 3:49 pm

En las últimas horas, se difundieron en Internet las impactantes imágenes de un nuevo hecho de violencia machista, esta vez en la provincia de Tucumán.

Se trata del caso de Fátima Aparicio, una mujer que había viajado desde Salta a Tucumán huyendo de Luis Ernesto Rodón, su ex marido y padre de sus tres hijos. La mujer tenía una medida perimetral, pero aún así sentía miedo de lo que este hombre podría llegar a hacer.

Sin embargo, meses después, la mañana del 8 de mayo de 2019, Rodón la encontró, irrumpió en su casa y esperó a que llegara, escondido en el baño detrás de la cortina de la ducha. Según se reconstruyó, cuando ella entró al baño, la tomó por el cuello e intentó afixiarla, pero no lo logró. Entonces, la arrastró a la cocina y empezó a darle martillazos en la cabeza, logrando desmayarla. Después, según cree el médico forense, le pisó la cabeza hasta quebrarle los maxilares en ambos lados.

Fátima se salvó porque los gritos y los ladridos de su perro alertaron a los vecinos y uno de ellos llamó a la policía y evitó que la matara. Rondón quedó detenido con prisión preventiva acusado de femicidio en grado de tentativa, y ella fue trasladada de urgencia a un hospital inconsciente, con edema pulmonar, coágulos en el cerebro y múltiples fracturas. Pasó las siguientes dos semanas en coma y su recuperación al día de hoy es un milagro.

Ella sobrevivió a un intento de femicidio, y él, Luis Ernesto Rondón, este viernes podría recuperar su libertad, ya que se vence el plazo de la prisión preventiva. Y aunque tanto el Cuerpo de Abogados para Víctimas de Violencia contra la Mujer que la representa como la fiscalía pidieron la prórroga, no tuvieron todavía una respuesta.

Fátima contó a TN que ella nunca pudo siquiera tramitar el divorcio, aunque lo intentó varias veces. Contó que, cuando todavía vivían en Salta, su marido llegó a robarle los documentos para que no pudiera dejarlo. En ese momento, recibió ayuda de la Oficina de Violencia Familiar y de Género, que pudo poner en regla sus papeles y subirla a ella y a sus hijos a un micro para que se escaparan a Tucumán.

Sin embargo, Rondón nunca dejó de amenazarla por teléfono. Una semana antes de la agresión que la dejó al borde de la muerte, Fátima escuchó un nuevo audio de su marido y sintió que esa vez estaba decidido a matarla.

En ese momento, intentó hacer una denuncia con los audios como prueba, pero no tuvo éxito: “Me mandaron a hacer pericias psicológicas, psiquiátricas y médicas, y dijeron que volviera cuando tuviera los resultados”.

Fue entonces cuando recurrió a la fiscalía local para pedir una perimetral, pero fue aún peor: “Se me rieron en la cara, literalmente”, expresó al medio.

Semanas después, pasó lo que pasó.

Ahora, todo está en manos de las juezas de la Sala VI Stella Maris Arce y Alicia Freidenberg. Ellas son quienes deben firmar, o no, la prórroga de la prisión preventiva del acusado. En tanto, el Cuerpo de Abogados para Víctimas de Violencia contra la Mujer, que depende de la Secretaría de Estado de Derechos Humanos de la Provincia, se constituyó como querellante en el caso.

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