Crimen de Luis Espinoza

El testimonio de los arrepentidos en el crimen de Espinoza: “Amenazaron con matar a nuestra familia si hablábamos”

Dos de los implicados en el brutal crimen declararon como arrepentidos y permitieron reconstruír los hechos de aquel día. La fiscal del caso pidió la prisión preventiva hoy de 10 de los 11 detenidos

viernes 5 de junio de 2020 - 2:05 pm

Desde el medio TN.com.ar sacaron a la luz los testimonios René Ardiles y José María Paz, dos de los policías detenidos por el crimen de Luis Espinoza, que declararon como arrepentidos y fueron claves para reconstruir la muerte del peón rural y su posterior intento de ocultamiento.

Según expresaron ambos, luego de asesinarlo, los efectivos implicados habrían trasladado el cuerpo en el auto del comisario Rubén Montenegro desde el paraje de Melcho hasta la comisaría de Monteagudo. Una vez allí, lo habrían envuelto con plástico y una frazada, atado con sogas y luego lo tirado de un barranco de 150 metros de profundidad en la zona de Andalgalá, límite de Tucumán con Catamarca.

En su declaración como imputado, Paz relató cómo llegaron a la zona de Melcho en un auto volkswagen Fox: “Nosotros con el jefe Montenegro y Ardiles llegamos como a 15 minutos de haber ocurrido el hecho”. Luego, indicó cómo estaban divididos entre los otros autos.

A continuación, Paz aseguró que cuando regresaban rumbo a la comisaría de Monteagudo en el mismo auto, Montenegro les confesó que llevaba un muerto en el baúl.

Esta declaración coincide con la de Ardiles, que sostuvo: “Nos lleva en el Fox y nos volvimos a base en Monteagudo. En el camino me dice que llevaba un muerto en el baúl, que todos íbamos a cagar“.

Luego, confesaron que una vez en la comisaría el propio comisario les mostró el cuerpo de Luis Espinoza y los amenazó de muerte si hablaban de lo sucedido. “Le dije al jefe que yo me iba para afuera, que yo no participaba de eso, por lo que el comisario Montenegro me amenazó de que me iba a volar la cabeza de un tiro y que iba a matar a mi familia“, confesó Paz.

“Allí Villavicencio y yo nos quedamos afuera de la comisaria y el Jefe Montenegro los retaba y los amenazaba a los demás presentes a los gritos”, mientras “deliberaban qué iban a hacer con el muerto”, ya que “no sabían si lo iban a quemar, enterrar o si lo iban a tirar en el cerro”.

Por su parte, Ardiles dio detalles de cómo retuvieron el cuerpo de Espinoza en la comisaría para luego trasladarlo en el mismo auto al límite de Catamarca donde lo arrojaron desde un barranco.

A continuación, el agente relató: “Yo no me enteré de quién hablaban, fue cuando abrieron el baúl y era un desparpajo total, había una persona sin vida, yo no pregunté cómo murió, yo sé que murió de un disparo, eso dijeron ellos“.

“Hubo gritos, amenazas, de todo. No decían quién había disparado ni quien era la persona sin vida. Él va y lo mete en el auto, y el auto lo metieron en el patio de la entrada.

“Cuando el auto ingresó a la comisaría bajaron el cuerpo del auto, lo bajaron Montenegro, Morales, Zelaya y el flaco González […] y lo envolvieron con una frazada, no recuerdo el color y luego lo volvieron a meter en el auto […] yo no pregunté qué hicieron con el cuerpo. Yo escuché por un comentario en el grupo de ellos que el cuerpo lo dejaron en lugar para el lado de Catamarca […] dijeron que estaba bien asegurado y que no lo iba a encontrar nadie.”

Con estas declaraciones, la titular de la Fiscalía de Instrucción del Centro Judicial de Monteros en Tucumán, Mónica García de Targa, pidió la prisión preventiva de 10 de los 11 acusados del crimen. Según señaló la funcionaria, “tiene pruebas suficientes” para sostener que los señalados tuvieron participación activa en el hecho y por eso solicitó la extensión de la preventiva por un año.

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