Salud

Qué hacer si tu perro muerde todo

Los motivos por los que lo hace y formas de evitarlo

domingo 7 de junio de 2020 - 7:53 am

Criar y educar a un perro conlleva todo un proceso que requiere cariño y paciencia. Su llegada implica muchos cambios que debe asimilar con el paso del tiempo. Observarás diferentes comportamientos a medida que vaya creciendo, como en los primeros meses cuando es capaz de morder todo.

Ante todo necesitás comprender los motivos. Además, pueden tener esta conducta también siendo ya adultos, pero todo tiene una razón. Siempre habrá algún motivo. En el caso de los cachorros, es necesario para el desarrollo de lo que se conoce como “boca blanda”: morder muchos objetos de diferentes tamaños y consistencias le permitirá morder siendo adulto sin provocar grandes daños.

Por un lado, así se fortalece su musculatura y, por otro, aprende a medir la fuerza del mordisco y a conocer los objetos, por lo que también es un comportamiento de exploración, igual que hacen los bebés. Para los perros, la mordida en los primeros meses de vida supone un método de conocimiento y exploración de todo el ambiente.

Mordiendo desarrollan el sentido del tacto, ya que tienen la capacidad de ejercitarlo mediante la boca. Teniendo en cuenta la energía que acumulan los cachorros, la inquietud por descubrir todo lo que tienen en su entorno aumenta más y con los mordiscos logran satisfacer estas ganas de explorar.

Si tratás de limitar el desarrollo de la “boca blanda” impidiéndole morder constantemente siendo cachorro, tendrá problemas para reconocer objetos en el futuro y más inseguridades, además de no medir tan bien la fuerza que ejerce con la boca.

Hay más factores. Es importante comprender que tienen dientes de leche siendo cachorros, igual que los niños, por lo que durante el proceso de caída y aparición de los definitivos, sienten molestias que intentan aliviar mordiendo cosas.

Cuando los vayan cambiando, puede que encuentres los de leche en el suelo, enganchados en algún juguete, en su comedera o su bebedera, etc. No obstante, también es posible que los veas porque se los traga y no debes preocuparte por ello, saldrán en las heces al terminar la digestión. Lo importante es que vayas observando los definitivos para ver si están sanos.

Cualquier cachorro o adulto acumulará demasiada energía si no se mueve lo suficiente. Cuando esto sucede, tienen que gastarla de alguna forma y muchas veces se refleja en destrozos en los muebles y objetos. Necesitan moverse bastante a diario, si no están gastando suficiente energía, acabarán reaccionando de con diversos comportamientos (romper cosas, hacer pis donde no toca, etc.).

Otra de las posibles razones es un problema de ansiedad. Se da cuando se queda solo en casa o nota que un miembro de la familia importante para él ya no está en casa, ya sean unos días o unas horas. Lo reflejan de varias formas como, por ejemplo, ladrar y llorar mucho, hacer sus necesidades fuera de lugar, destrozar todo tipo de objetos a su alrededor o, incluso escaparse.

Partiendo de las causas explicadas, es importante incidir en la manera de actuar ante este comportamiento:

– Dale juguetes creados específicamente para perros. Así, no le causarán daños en la mandíbula ni otros problemas. Hacele ver que estos objetos son los que puede morder y son suyos felicitándole cuando juegue con ellos, llamándole la atención hacia ellos e ignorando el resto de objetos del hogar cuando jugás con él.

– Evitá los castigos y apostá por el refuerzo positivo, premiando las conductas correctas y corrigiendo los errores con cariño y perseverancia. De lo contrario, potenciarás un mal comportamiento y la relación se verá dañada.

– Premiá todas estas acciones positivas con snacks para perros, palabras cariñosas y juegos.

– Asegurate de sacarlo bastante y que se canse lo suficiente corriendo y jugando.

– Hablá con un veterinario para detectar o descartar posibles problemas de salud.

– Pedí ayuda a un profesional si, siendo ya adulto, sos incapaz de conseguir que deje de morder todo lo que encuentra o de corregir conductas similares.

Pese a la importancia de morder para un desarrollo correcto, en ocasiones los cachorros necesitan de tu actuación para corregir comportamientos excesivos en este sentido.

– Al igual que los perros adultos, necesitará juguetes que poder morder sin temor alguno. Procurá que sean adaptados a los canes para evitar problemas.

– Felicitá todos los comportamientos positivos y las cosas que aprende para que se sienta bien y vea que es el comportamiento más adecuado. Dale cariño, snacks cuando lo merezca y la mayor atención posible cada vez que muerda sus juguetes y no otros objetos que no debería.

– Cuando esté demasiado activo o nervioso, calmalo y no lo sobreexcites con juegos o gritos, ya que si no  acumulará más tensión que tratará de descargar mediante las mordidas.

– Los castigos solo servirán para atemorizar y enturbiar la relación con el perro.

– Cuando cumpla 3 semanas de vida, cada vez que te muerda gritá un poco haciendo ver que te duele o bien, ignoralo durante unos segundos. Así, aprenderá a morder más suave si quiere seguir jugando. Cuando te apartes, decí “dejá” o “soltá” para que comprenda esta orden.

– Tanto de adulto como de cachorro, permití que juegue con otros perros, entre ellos se enseñan todo lo necesario. Además, si va a jugar con un niño vigilalos en todo momento y enseñales qué cosas pueden hacer y qué no, para que aprenden comportamientos positivos para ambos y cuánta fuerza usar para no hacerse daño.

– El ejercicio y los paseos ayudarán a controlar la ansiedad, pero procurá que haya cumplido con el calendario de vacunas y el de desparasitación. Si todavía no puede salir a la calle tocando el suelo podés pasearlo en brazos para que se estimule, aprenda sobre sonidos, vea muchas cosas distintas a las que tendrá que acostumbrarse y, luego, cansarlo físicamente jugando en casa.

Tené en cuenta que la aparición de la dentadura definitiva tras la caída previa de los dientes de leche se produce, más o menos, entre los 4 y los 7 meses.

A partir de estos meses tendrá una menor necesidad de morder, ya que no tendrá tantas molestias. Aún así, seguirá en una etapa muy juguetona y de curiosidad por explorar el entorno. Gran parte dejan de morder todo alrededor del año de vida.

Fuente: Un cómo

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