Salud

Factores que pueden provocar una parálisis facial

Causas y síntomas de esta afección

domingo 7 de junio de 2020 - 7:26 am

La parálisis de Bell, conocida popularmente como parálisis facial, es un padecimiento que afecta los músculos faciales, lo que puede perjudicar su movimiento.

Surge cuando los músculos del rostro se ven debilitados de manera repentina, haciendo que la mitad de la cara luzca caída. La sonrisa no es simétrica, ya que se dibuja sólo de un lado del rostro. También es posible que uno de los ojos no cierre adecuadamente. Puede presentarse a cualquier edad, aunque es más común después de los 65 años.

Puede tener diferentes causas y cualquiera de ellas provoca que el nervio que controla los músculos de un lado de la cara se inflame, originando esta falta de movimiento.

Es más común con ciertos factores de riesgo, como la diabetes o el embarazo. También existe una mayor probabilidad de desarrollarla si hay antecedentes familiares de parálisis. Aunque no se ha determinado la relación exacta, se han identificado múltiples causas para este padecimiento.

1- Estrés

Es la causa más común. Esta alteración del organismo provoca presión arterial alta, lo que podría relacionarse con el padecimiento.

2- Enfermedades respiratorias

Las enfermedades como la influenza tipo B y el adenovirus, pueden dañar el nervio que controla los músculos del rostro.

3- Golpes en la cabeza

Los traumatismos en la cabeza severos también pueden derivar en una parálisis de Bell.

4- Infecciones virales

Infecciones como la meningitis y hasta el resfriado común son otra de las posibles causas.

5- Herpes

Uno de los efectos que puede provocar en el organismo es la inflamación en el nervio facial, lo cual desencadena la parálisis, aunque no siempre se presenta.

Síntomas:

– Babeo.

– Dolor alrededor de la mandíbula.

– Dolor dentro o detrás de la oreja del lado afectado.

– Debilidad que posteriormente se convierte en parálisis total en un lado del rostro, lo cual puede ocurrir en cuestión de horas o días

– Dolor de cabeza.

– Dificultad para hacer expresiones faciales, como cerrar un ojo o sonreír.

– Disminución en la capacidad de saborear.

– Cambios en la cantidad de lágrimas y saliva producida.

Si se presentan estos signos, se debe acudir de manera inmediata al médico. Suele desaparecer en el plazo de un mes, pero debe llevarse un tratamiento para evitar cualquier complicación.

Fuente: Vix

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