Boca Juniors

El día que Bianchi hizo llorar al vestuario de Boca antes de enfrentar a Real Madrid

Uno de los integrantes de aquel histórico plantel que ganó la final del 2000 en Japón recordó los días previos en la concentración cuando el DT tocó las vibras íntimas de sus dirigidos

jueves 28 de mayo de 2020 - 1:27 pm

Además de ser un maestro de la táctica y tener una enorme lectura para leer los partidos, otra de las infalibles características que tenía Carlos Bianchi era la conducción de grupos. Tal fue así que consiguió domar planteles con infinidad de líderes pesados dentro del vestuario, como por ejemplo el Boca Juniors que le ganó la Copa Intercontinental del 2000 a Real Madrid.

A pocos meses de cumplirse 20 años de aquella histórica conquista del conjunto xeneize, Fernando Pandolfi recordó una anécdota de la concentración del equipo en Japón, en la previa a la gran final, en la que el legendario director técnico provocó las lágrimas de los jugadores que integraron dicha delegación al que definió como “un plantel re ganador“.

En diálogo con Infobae, el Rifle puso en contexto: “En ese momento en Japón, pasado el día seis o siete, había momentos en los que ya no nos hablábamos. Vivís con esa gente todo el tiempo, algunos tienen un gusto y otros tienen otros. Es normal que algún día no sientas ganas de verlo al otro. Pasa en tu casa, imaginate con 30 monos“, dijo.

Y en un entrenamiento dos días antes del partido hubo un chispazo entre dos jugadores. Hicimos un poco de táctico, Bianchi quería hacer media hora de fútbol para ver cómo estaba parado el equipo y hubo una pelota dividida que se jugó como si fuera un clásico River-Boca, salieron chispas. Se apuraron los dos jugadores, casi se agarran a piñas, pero enseguida los separaron. Esa noche terminó medio como el orto, todos con cara de culo“, continuó.

Ahí fue cuando apareció la mano del entrenador para resolver la situación: “Al otro día hizo un entrenamiento matutino liviano antes del partido. Mientras se armaba todo dijo: ‘Vamos al vestuario’. Creímos que era una charla táctica pero fue en base a lo que había pasado el día anterior. ‘Me tienen los huevos llenos’… cuando dijo que estaba más tiempo con nosotros que con sus hijos. ‘Yo tampoco quiero estar todo el día acá”, la verdad que nos hizo lagrimear a la mayoría“.

Y concluyó: “Unos cuantos, todos lagrimeando. Dijo que era el partido más importante de nuestras vidas, que no sabíamos cuándo íbamos a volver a estar ahí. Salimos del vestuario y parecía que nunca había pasado nada, todo risas, y al otro día la rompieron, sinceramente“.

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