Fuera de juego

Desgarradora confesión de un campeón de Libertadores: “Vendí mi medalla para comprar cocaína”

El ex futbolista, quien también levantó el trofeo del Mundial de Clubes, reveló que muy poco tiempo después cayó en una profunda adicción a las drogas

miércoles 27 de mayo de 2020 - 4:57 pm

En diciembre de 2005, Flávio Donizete integraba el plantel del San Pablo que ganó la Copa Libertadores y la final al Liverpool del Mundial de Clubes.

En aquel equipo había jugadores de la talla de Diego Lugano, Rogerio Ceni, Cicinho y Danilo, entre otras figuras cuyas carreras siguieron rodeadas de gloria, a diferencia de la suya, donde años después quedó sin club y lleno de deudas por su adicción a la cocaína. 

En una emotiva entrevista con el sitio Globoesporte el mediocampista confesó al borde de las lágrimas que hasta llegó a vender su medalla de campeón del mundo para comprar droga: “Cuando la vendí, llegó el dinero y pasé casi todo el día consumiendo cocaína. En el primer golpe fueron mil reales de cocaína. Y la consumí en dos días. Sufrí un ataque, algo en el corazón”, recordó con angustia el hombre de 36 años.

Donizete fue jugador del San Pablo hasta 2009 pero en el medio jugó a préstamo en otros equipos hasta que se quedó sin club a los 25 años, conoció las drogas y le pareció divertido mantenerse alejado por un tiempo del fútbol, decisión que lo sumergió en una profunda adicción.

Según explicó el futbolista, el primer año que conoció esa droga su consumo era moderado, pero con el tiempo se apoderó de él: “Comencé a perder todo lo que tenía. El dinero ahorrado solía destinarlo a comprar droga todos los días. Tomaba cocaína mañana, tarde y noche. Y comencé a perder el dinero que tenía en mi cuenta, las cosas que tenía…”.

A día de hoy, tras 10 años de consumo que lo llevaron a perderlo todo, su esposa lo convenció de internarse en una clínica para recuperarse de su enfermedad.

Tras trabajar como albañíl, actualmente se desempeña como jardinero, ya que si bien se volvió a jugar al fútbol en la ciudad de Rio Branco, lo hizo de manera amateur. Mientras vive junto a su pareja y sus tres hijas en un departamento que alquilan, da conferencias con algunas ONGs para contarle al mundo las graves consecuencias de probar la cocaína. “Hoy trabajo y no es poco. Trabajo con alegría, hoy lo que me llamas hacer, siempre y cuando no sea para usar drogas, lo hago”.

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