Alimentación

Cinco signos que indican que sos adicto a la comida

Los síntomas que muestran que nos pasamos del límite

miércoles 3 de junio de 2020 - 7:30 am

La adicción a la comida puede provocar, inevitablemente, un aumento de la grasa corporal y, en última instancia, obesidad. Además, desembocar en este tipo de condición implica que nos enfrentaremos a una enfermedad mental como una adicción.

Estos son cinco de sus síntomas:

1. Antojos a pesar de la saciedad

Tener hambre y tener “ganas de” son dos cosas que poco tienen que ver entre ellas aunque parezcan similares.

El ejemplo más claro de tener un antojo es, a pesar de haber comido muy bien, desear un postre super cargado. Es necesario aclarar que casi todos tenemos antojos de algo y padecerlos, por sí solo, no supone que padezcamos una adicción a la comida ni muchísimo menos, pero es un síntoma.

Estos antojos no son la respuesta a una necesidad de nutrientes o de energía, sino a una petición del cerebro para lograr una liberación de dopamina, una sustancia química del cerebro que juega un papel importante en la sensación de placer.

2. Comer más de lo que se pretende

Pretendíamos hacer un platito de pasta para nosotros, calculamos mal y acabamos haciendo para una familia numerosa. No solo eso, sino que además nos la comemos toda. La ausencia de moderación es un síntoma importante de cualquier adicción, y uno que acelera el proceso de dependencia.

3. Sentimiento de culpa, con repetición

A ninguno nos gusta sentirnos incómodos por haber comido demasiado y sentir el estómago más que repleto. En algunos individuos, el sentimiento de culpa que surge a raíz de este comportamiento es extraordinariamente intenso.

Los adictos a la comida van un paso más allá: repiten en un corto periodo de tiempo esa misma conducta como paliativo a la sensación de culpa, lo que desemboca en un círculo vicioso del que es difícil salir.

4. Establecer reglas condenadas al fracaso

Cuando queremos cambiar un aspecto de nuestro estilo de vida tendemos a establecer barreras, límites arbitrarios y reglas con el objetivo de corregir las cosas que no nos gustan. Lamentablemente, cuantas más reglas, más difícil cumplirlas. Hay que buscar el equilibrio.

5. Escondernos de los demás

A nadie le gusta ser adicto, a lo que sea. El simple concepto de adicción implica una privación del libre albedrío o, al menos, una reducción de este. Todas implican vergüenza en aquellos que las padecen. Ese sentimiento hace que oculten comida y eso supone una muestra de adicción a la misma. Recuperarse, tanto de cualquier adicción como del sobrepeso, son auténticas heroicidades en las que los que más pueden ayudar son los profesionales.

Fuente: Alimente

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