Festejos del 25 de mayo

La Iglesia respaldó las medidas del Gobierno en la pandemia durante el Tedeum por el 25 de Mayo

El arzobispo de Buenos Aires resaltó que "no debe haber espacio para especular con las necesidades del pueblo" en el habitual tedeum, que este año se realizó a puertas cerradas por la pandemia del coronavirus.

lunes 25 de mayo de 2020 - 2:39 pm

El presidente Alberto Fernández participó este lunes de manera virtual del tradicional Tedeum que se celebra cada año por el 25 de Mayo, y que esta vez contó con características inéditas dado que, por primera vez, se realizó a puertas cerradas en la Catedral metropolitana, debido al aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por el coronavirus.

La celebración fue presidida por el arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de la Argentina, Mario Poli, en un templo al que esta vez no asistieron de forma presencial funcionarios ni autoridades nacionales.

Durante su homolía el cardenal Poli se refirió a la pandemia del coronavirus y realizó un llamado a la unidad, destacó que en estos tiempos donde “la solidaridad, la hospitalidad y la fraternidad surgen como valores” que identifican a la sociedad, “no debe haber espacio para especular con la necesidad del pueblo”.

Tampoco hay lugar para llevar al terreno de la ideología, posturas partidistas o intereses sectoriales, ya que se trata de decidir sobre la vida de todos los argentinos; se hace necesario preservar la unidad”, remarcó.

Asimismo, el cardenal expresó un fuerte respaldo de la Iglesia a la estrategia del gobierno nacional contra el coronavirus.  “Hace pocos días el papa manifestó que algunos gobiernos han tomado medidas ejemplares, con prioridades bien señaladas para defender a la población. Es verdad que estas medidas molestan a quienes están obligados a cumplirlas, pero siempre es para el bien común. Y a la larga, la mayoría de la gente las acepta y se mueve con actitud positiva. Los gobiernos que enfrentan así las crisis muestran la prioridad de sus decisiones; Primero, la gente”, sostuvo.

“Esto es importante porque defender a la gente supone un descalabro económico. Sería triste, dice el Papa, que se optara por lo contrario, lo cual llevaría a la muerte a muchísima gente. Algo así como un genocidio virósico”, continuó.

Y resaltó: “Contarnos como los que cuidamos la vida como el don más precioso nos enorgullece e identifica con el sacrificio de la generación que dio origen a lo que hoy somos como Nación”.

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