Alimentación

Cómo evitar el picoteo durante el home office

Buenos y malos hábitos que influyen en tu salud alimentaria

sábado 23 de mayo de 2020 - 7:34 am

El home office supone pasar muchas horas delante de la computadora de casa. Un espacio en el que solemos tener a mano un sinfín de pecados alimenticios que, sin una rutina de comidas más o menos estricta y saludable preestablecida, pueden traernos más de un dolor de cabeza.

El picoteo entre horas es uno de esos problemas a evadir. Si lo hacemos de forma frecuente se traducirá en transgresiones dietéticas que tendrán consecuencias indeseables.

Este hábito sumado al de la menor actividad física también frecuente durante la cuarentena favorecen el desarrollo de obesidad y problemas de salud asociados a ella. Entre los más importantes se encuentran: la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, la dislipemia (el aumento de colesterol y/o de triglicéridos en sangre), el aumento del ácido úrico, la artrosis y la apnea obstructiva del sueño.

Reducir el picoteo descontrolado es necesario para evitar el consumo de grasas saturadas, azúcares refinados y sal. De vez en cuando podemos caer en la tentación, pero no convertirse en algo frecuente. Lo mejor es hacer una planificación semanal (mejor por escrito) de las comidas diarias, incluyendo los almuerzos y meriendas.

Al hacer la lista de compras, reducir la presencia de alimentos procesados y eliminar los ultraprocesados. Ir a comprar después de comer, ya que si vamos con hambre seguro que escogemos más cantidad de alimentos e innecesarios. No pasar por los pasillos que más nos tienten.

Leer el etiquetado nutricional de lo que compramos y elegir los de menor contenido de ácidos grasos saturados y los que no contengan grasas parcialmente hidrogenadas o trans. Fijarse el valor energético y las cantidades de hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal.

Comer cuatro o cinco veces al día. Hacer tres comidas principales: desayuno, comida y cena. Y cuando entre dos comidas vaya a haber más de cuatro o cinco horas, tomar un tentempié. Para que este menú sea lo más saludable posible debe estar basado en la dieta mediterránea. Tiene que haber fruta y verdura todos los días, dos o tres veces por semana legumbres y pescado, una parte de carbohidratos y con un contenido calórico algo menor que en tiempos de no encierro al tener una actividad física menor.

Todo ello se puede lograr con métodos de cocinado más ligeros o con menores cantidades en el plato. Hacer platos combinados saludables, también llamado plato de Harvard: dividiéndolo en cuatro partes, dos de los sectores serían verdura, uno de carbohidrato como papas, pasta o pan, y otro de proteína: carne, pescado, legumbre, etc.

Las opciones de picoteo saludable para la jornada laboral son: fruta fresca, principalmente; frutos secos, cereales de grano entero; yogures; pan integral con tomate o palta y aceite de oliva virgen extra. Los encurtidos también sirven, son de origen vegetal, con un aporte calórico, sobre todo el de pepinillos y cebolletas, bajo. Las aceitunas tienen un aporte calórico más elevado, pero aportan grasas saludables.

Respecto a las bebidas a tomar entre horas, lo mejor es el agua y evitar aquellas con azúcares como los refrescos o jugos de caja. Pueden sustituirse por bebidas light e infusiones. El consumo de alcohol debe ser cero si queremos mantener la atención en el trabajo. Para los que le guste la cerveza pueden optar por la alternativa sin alcohol que, además, es más baja en calorías que la tradicional y nutricionalmente interesante.

No dejar a un lado la actividad física, ésta puede librarnos de la ingesta por aburrimiento. Planificar estos espacios de forma diaria y/o semanal. Será más fácil cumplirlo si establecemos desde un principio un horario para ella.

Fuente: Cuidate Plus

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